Especialmente hace poco, cuando su madre adoptiva la engañó y le hizo usar sus últimos ahorros para apostar a la lotería.
Al final, perdió todo de la peor manera posible y, además, se quedó con una deuda millonaria que debía pagar.
Se le había caído el mundo encima.
Incluso había pensado en rendirse ante Dante Ramos; si él le ayudaba a pagar sus deudas, se casaría con él y ya.
Se había resignado.
Quizá en esta vida solo merecía estar con un hombre como Dante.
Pero justo en ese momento tan crítico, resultó que no pudo comunicarse con él por teléfono durante varios días.
Intentó llamar a los subordinados de Dante, pero descubrió que ninguno de los números funcionaba.
El mundo de repente se sumió en el caos, y a Vera no le quedó más remedio que encerrarse en la casa a emborracharse.
Pero mientras estaba ebria y medio aturdida, vio en Instagram un video del compromiso íntimo entre Romeo y Amaya.
Lo había publicado un familiar de la familia Ortega.
Después de su divorcio de Romeo, ella no había borrado los contactos de esos amigos y familiares.
Sin embargo, la mayoría de los familiares de Romeo la habían eliminado a ella, excepto aquella persona, que seguramente lo había olvidado.
Este familiar había subido varios videos del evento.
Vera vio los rostros familiares en los videos, vio las sonrisas radiantes en las caras de Romeo y Amaya, y escuchó los inagotables elogios de Ricardo Ortega hacia Amaya... En ese instante, sintió como si le hubieran dado innumerables bofetadas, dejándole la cara ardiendo de dolor.
Lo que Amaya había conseguido ahora, era la misma felicidad que ella había tenido al alcance de su mano.
Años atrás, cuando ella y Romeo firmaron su acta de matrimonio y entró en la familia Ortega, la celebración no fue tan grande como la de Amaya, pero tampoco estuvo nada mal.

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