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Adiós al Compromiso, la Falsa Heredera contraataca romance Capítulo 10

El rostro de Hugo se ensombreció de nuevo; era evidente que le había disgustado mucho ese comentario.

Ofelia aprovechó el momento para meter cizaña:

—Así es. Por mucho que ames a Patricio, él ahora es mi novio. Si vas a estarlo acosando, por lo menos no deberías venir a un evento tan prestigioso a hacerlo.

—¿Quién dijo que no tengo invitación? —Vera respondió fríamente, mientras sacaba su celular.

Patricio dio un paso al frente de inmediato, la agarró del brazo y le susurró apretando los dientes con rabia:

—Eres una simple estudiante de finanzas. ¿De verdad crees que por leerte dos libritos de medicina y un par de ensayos vas a poder meterte a un lugar como este?

Vera ni siquiera lo pensó. Levantó la mano y le cruzó la cara de una bofetada. Seguía sonriendo, pero la frialdad que irradiaba su mirada congelaba hasta los huesos.

—Hace un momento lo advertí: no me toques, o atente a las consecuencias.

A Patricio se le giró la cara por el impacto, quedándose completamente aturdido.

Y no solo él. A excepción de Hugo, cuyo rostro no delataba nada, todos los presentes se quedaron helados.

Vera todavía sentía que esa bofetada no había sido suficiente para liberar toda su frustración, pero al ver a Hugo de reojo, su humor pareció calmarse ligeramente.

Arqueó una ceja y preguntó:

—¿El Señor Heredia no piensa poner orden?

Una levísima sonrisa cruzó por los labios de Hugo, tan fugaz que nadie la notó, y su rostro volvió a su frialdad habitual de inmediato.

—Patricio.

La cara de Patricio estaba roja como un tomate. Había levantado la mano listo para devolvérsela, pero en cuanto escuchó su propio nombre, la bajó de inmediato, limitándose a respirar agitadamente mientras fulminaba a Vera con la mirada.

Vera ni siquiera le prestó atención; por puro instinto, se acercó un poco hacia Hugo y luego mostró el correo electrónico en su celular.

—Vengo en representación de CFT Global para asistir a esta conferencia. ¿Está seguro de que quiere que me vaya?

Vera fijó su mirada en el hombre mayor que había intentado echarla minutos antes.

Ofelia no tenía la menor idea de qué diablos era CFT Global, así que pensó que Vera solo intentaba usar influencias falsas para intimidar.

—Vera Ayala, Hugo solo te ayudó a salir de ese apuro por cuidar el honor de los Heredia. ¡¿Con qué derecho te atreves a usar su prestigio para darte ínfulas de grandeza?!

Vera le lanzó una mirada perezosa, sin molestarse en pronunciar palabra.

La familia Heredia siempre había estado involucrada en el comercio, las fuerzas armadas, y poseían riquezas y poder incalculables. Sin embargo, el sector de la medicina era un espacio completamente en blanco para ellos.

En los últimos años, la industria farmacéutica nacional había crecido a pasos agigantados y era el momento perfecto para llenar ese vacío. Él deseaba dominar una porción del mercado para darle prestigio a su rama dentro de los Heredia, y por eso había planeado utilizar el matrimonio con la familia Ayala como un atajo.

A él tampoco le cabía en la cabeza cómo Vera había logrado relacionarse con la gente de CFT Global.

¿Acaso Hugo la había ayudado por lo bajo?

—Saben qué, mejor no voy a entrar —dijo Vera de repente—. Que en su lista de invitados tengan a personas que ni siquiera saben qué es CFT Global, dice mucho del paupérrimo nivel y calidad de este evento. Creo que me ahorraré la asistencia a su simposio.

Vera guardó su teléfono, exhibiendo abiertamente el absoluto menosprecio que sentía hacia Ofelia.

Ofelia enfureció de inmediato.

—¡¿De qué te enorgulleces, estúpida?! ¡Si la familia Ayala no hubiera pagado tus estudios en el extranjero, ¿crees que habrías tenido siquiera la oportunidad de acercarte a CFT Global?!

A Vera se le agotó la paciencia. Levantó la mano, agarró a Ofelia por el cuello de la camisa y tiró de ella hasta dejarla cara a cara. Sus palabras sonaron como navajas de hielo:

—Fueron los Ayala quienes me obligaron a ir a estudiar al extranjero, y yo jamás tuve nada que ver con el robo de tu preciada vida. Si yo hubiera podido elegir, ¿de verdad te crees que me habría interesado tener algo que ver con ustedes?

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