Entrar Via

Amor que Fue romance Capítulo 58

Selena abrió los ojos de par en par y le picó el brazo, firme como una roca.

—Presidente Méndez, ¿no cree que esto que hace es demasiado extravagante?

Él soltó una carcajada baja, un sonido que nació en su pecho y la hizo sentir cosquillas por dentro.

—¿Cómo puede decir que es extravagante si el dinero es para ti? —desvió un poco su rostro, rozando su mejilla con la punta de la nariz—. Además, mi esposa merece lo mejor.

Entonces, Isaac se puso a describir su plan con entusiasmo. Sus ojos, siempre tan profundos y agudos en los negocios, ahora resplandecían con una luz que Selena nunca antes le había visto. Era como si se hubiera quitado el traje de ejecutivo y, por un momento, fuera otro Isaac.

Dijo que la boda sería al atardecer, justo cuando el sol estuviera a punto de hundirse en el horizonte. Levantaría un arco de flores, completamente blanco, en la arena de la playa. El suelo estaría cubierto por una gruesa capa de pétalos de gardenia, tan suave que sentiría que caminaba sobre nubes, porque sabía que a Selena le encantaba ese aroma.

—¿Y los invitados? —Isaac le dio un ligero pellizco en la mejilla—. Solo tú y yo… bueno, a lo mucho, la “vela” de Katia —se detuvo un instante, como si meditara—. Le pediré que sea tu dama de honor, así se le quita lo de andar diciendo que nunca la incluyo.

Selena se rio con ganas ante la ocurrencia.

—¿Solo nosotros tres? ¿Y la comida? No me digas que vamos a casarnos con el estómago vacío.

—¡Ay, qué inocente eres! —le tocó la nariz con cariño—. Todo está bajo control. Contraté a ese chef francés al que le dieron tres estrellas Michelin, lo mandé traer en avión para que nos haga una parrillada de mariscos. Va a haber langosta, ostiones para aventar para arriba y, claro, tu postre favorito: arroz con mango. El repostero lo traje desde Italia, para que pruebes algo y te quedes con ganas de más.

Isaac lo pintaba todo con tanto detalle que Selena sentía que, si cerraba los ojos, podía ver ese escenario romántico materializándose justo frente a ella.

El atardecer bañaba el mar en tonos dorados, la brisa salada le levantaba el velo, él vestía una camisa blanca, con las mangas remangadas, dejando ver sus brazos marcados. Le tomaba la mano, los dos descalzos sobre la arena suave. Solo el rumor de las olas y el latido de sus corazones llenaban el aire.

—¿Por qué me miras así? —Isaac notó su mirada perdida y curvó los labios con una sonrisa confiada—. ¿Te dejé sin palabras de lo guapo que soy?

Selena sintió las mejillas arderle y se apartó, incómoda.

—Ya, deja de presumir.

Capítulo 58 1

Capítulo 58 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Amor que Fue