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¡Ay, Cariño! Te Metiste con la Madre Equivocada romance Capítulo 205

Enzo Mendoza asintió. Recordó las imágenes de la vigilancia, donde Ulises y Anabel acorralaban a Simona. Su ira se encendió aún más.

—Prepara todo. El próximo mes empezamos la adquisición del Grupo Rivera.

El asistente asintió, tomó el documento firmado por Enzo y salió de la oficina.

El celular de Enzo vibró.

Era un mensaje de un número desconocido.

[Enzo, ¿de verdad no quieres que nos veamos?]

Enzo apagó la pantalla con una expresión impasible, la frialdad en sus ojos intensificándose.

Parecía que tendría que resolver todos esos malditos problemas más rápido de lo que pensaba.

***

Simona había comprado demasiada fruta al volver a casa, así que pensó en darle un poco a Enzo.

Le envió un mensaje preguntándole si ya había regresado.

Enzo le devolvió la llamada.

—Llegaré a casa sobre las ocho. ¿Pasó algo?

—No, nada —respondió Simona, riendo—. Solo que compré algo de fruta y quería darte un poco.

Enzo sintió una alegría que lo tomó por sorpresa.

—Cuando llegues, pasa por mi casa a recogerla —continuó Simona—. Si no has cenado, puedo prepararte algo.

—De acuerdo.

Tras colgar, Enzo aceleró el ritmo de la reunión. La junta, que debía terminar a las seis y media, concluyó a las seis en punto. Al terminar, le delegó todo el trabajo pendiente a su asistente, quien se lamentó en voz alta.

—A fin de mes, tu bono se duplica —dijo Enzo con indiferencia.

El asistente cerró la boca de inmediato y prometió servirle hasta la muerte.

Justo cuando Simona llegaba a su residencial, vio a Ulises esperando en la entrada. Al verla regresar, se acercó a grandes zancadas con el rostro ensombrecido.

—Ven conmigo.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

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