Entrar Via

Ayer me despreciaste por coja, hoy me deseas por reina romance Capítulo 160

—¿De verdad?

Beatriz asintió con calma.

—Por supuesto.

De ella emanaba una presencia serena pero poderosa. Transmitía tanta seguridad que uno no podía más que creerle, sin espacio para cuestionarla.

Daniela dudó un buen rato antes de preguntar:

—¿Qué necesitas que haga por ti?

—Obediencia e inteligencia. Yo no trabajo con personas despistadas.

Para Beatriz, la torpeza era tan imperdonable como la maldad.

Daniela la observó detenidamente, tratando de descifrar algo en su expresión. Pero pasaron los minutos y Beatriz solo sostenía esa media sonrisa despreocupada, como si nada le afectara.

Se sentía como si una jefa estuviera imponiéndose en silencio sobre su subordinada.

—Beatriz...

Daniela no terminó la frase. La puerta de la oficina se abrió de golpe.

Carlota apareció furiosa en el umbral.

Beatriz le lanzó una mirada a Daniela. Ella, entendiendo la indirecta, se levantó y salió, cerrando la puerta con cuidado y acomodando la silla frente al escritorio de Beatriz antes de irse.

—¿Qué quieres?

El tono ligero de la pregunta dejó a Carlota sin palabras por un momento.

¿Qué podía decir en realidad?

Aunque sospechaba que Beatriz había planeado la trampa que la hizo quedar mal, no podía acusarla abiertamente en la empresa. Además, si lo decía, solo confirmaría que las fotos eran auténticas.

—Llegaste tarde.

Beatriz soltó un leve suspiro.

—Mira nada más el escándalo que armas. Los que saben, entenderán que solo llegué tarde. Los que no, capaz piensan que vine a hacer algo grave.

Se estiró en su silla y añadió sin apuro:

—Me quedé dormida y el tráfico estaba imposible. ¿Esa explicación te satisface, señorita Carlota?

Carlota quería encontrar cualquier pretexto para aplastarla, pero la indiferencia de Beatriz la desesperaba.

La puerta volvió a abrirse y Daniela entró con una taza en la mano.

...

—Mariana.

En cuanto regresó a su oficina, Carlota llamó a su asistente.

—Ve con la gente de desarrollo y averigua qué ventajas y puntos fuertes tiene el nuevo sistema de casas inteligentes. Hay que tener listo el plan cuanto antes.

—Como usted diga, señorita Mariscal —respondió Mariana, tomando unos papeles antes de salir.

Al pasar frente a la oficina de Beatriz, Mariana casi choca con Daniela, que justo iba a entrar.

—¿Tan apurada? ¿Vas a salir?

—Voy al departamento de desarrollo —contestó Mariana, amable.

Daniela le respondió con un simple:

—Ah, ok —y se hizo a un lado para dejarla pasar.

¿Departamento de desarrollo? Seguro quería enterarse de los avances de la casa inteligente.

—Daniela, entra.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Ayer me despreciaste por coja, hoy me deseas por reina