Sin embargo, todos estaban furiosos. ¿Iban a dejar que ese tipo se saliera con la suya?
—Si logro vencerlo en la final, no tendrá nada más que decir —aseguró Melibea.
—Pero me da mucho coraje —dijo Andrés—. ¿Cómo se atreven a molestar a Meli de esa manera?
—Nunca me ha importado lo que otros piensen de mí.
Salomón permaneció en silencio, como si no hubiera descartado del todo la idea de encargarse de aquel hombre.
—Salomón, gracias por los apuntes que me diste —dijo Melibea—. Fueron de gran ayuda.
La razón por la que había podido avanzar tan rápido era gracias al material que Salomón había preparado para ella. Estaba increíblemente bien resumido. Salomón, el magnate de los negocios, también había sido un estudiante brillante en su época.
……
Debido a la estrecha relación entre Melibea y Salomón, y a su reciente victoria en la preliminar, alguien esparció el rumor de que Melibea había conseguido el primer lugar gracias a la influencia de Salomón. Esto, sumado a las burlas de los competidores extranjeros, provocó una caída en las acciones del Grupo Escalante.
—Señorita Cepeda, Doña Petrona solicita su presencia.
En ese momento, la mayoría de la familia Escalante había salido, y solo Melibea se encontraba en la mansión.
*¿Para qué querrá verme Petrona?*
Había terminado de hacer unas pulseras y, como había hecho una de más, pensó que sería una buena oportunidad para dársela.
—¿Quiere que le llame al joven amo? —preguntó el mayordomo.
Estaba seguro de que Petrona estaría furiosa por el impacto en las acciones de la familia, y llamar a la señorita Cepeda no podía ser para nada bueno.
—No es necesario.
El mayordomo sintió un nudo en el estómago. Quizás debería llamar a la señora de inmediato.
Melibea entró en la villa de Doña Petrona. La matriarca la recibió con un rostro adusto.
—¿Sabes por qué te he llamado?
En ese momento, Blanca llegó a toda prisa.
*¿Por qué esta vieja vuelve a molestarla?*, pensó.
Se acercó rápidamente y dijo:
—Mamá, no sabe lo difícil que es encontrar a alguien que trabaje tan bien. La madre de Melibea es increíblemente meticulosa. Si no fuera porque acaba de llegar, la habría enviado a su villa. Estoy segura de que quedaría encantada.
—¿A qué vienes corriendo con tanta prisa? ¿Acaso temes que la esté molestando?
Blanca había recibido la noticia de que la matriarca había llamado a Melibea justo al salir. Con la caída de las acciones, temió que Petrona la estuviera culpando, así que regresó de inmediato.
—Mamá, usted es la persona más comprensiva del mundo. ¿Cómo podría molestar a Melibea por una pequeña caída en las acciones? Además, nuestra familia tiene recursos de sobra, ¿qué importa si las acciones bajan un poco?
—¿No fuiste tú quien la llevó a un bar? ¿Y además armaron un escándalo? No te había llamado, pero has venido a ponerte en evidencia tú sola.
Blanca se sintió avergonzada al instante. Sabía que había causado problemas y pensaba mantenerse oculta unos días para evitar la ira de Petrona, pero por defender a Melibea, había caído directamente en la boca del lobo.

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