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Cazando al Infiel: ¡Lárgate, Traidor! romance Capítulo 293

En realidad, Renata sabía que Brando hacía todo eso por su difunto hermano, para cuidar de su cuñada Claudia, y no porque aún sintiera algo por ella.

En ese momento, Renata notó que Claudia la fulminaba con la mirada.

Trató de recordar lo que acababa de decir y de repente se dio cuenta de su error.

Sin querer, había dicho la verdad: que Brando la *respetaba*.

Renata se corrigió de inmediato: —Claudia, Brando ha estado enamorado de ti por tantos años, yo, como su madre, lo he visto todo. ¿Cómo podría echarte? Es imposible.

Solo entonces el semblante de Claudia se suavizó un poco, aunque seguía furiosa.

—Ahora está completamente embobado con esa zorra de Melibea. Tanto que, por ella, me corrió de la casa de los Ortega, e incluso me dio acciones del Grupo Ortega como compensación.

Al oír esto, los ojos de Renata se abrieron como platos.

No le importaba si Brando realmente había echado a Claudia; lo que más le preocupaba eran las acciones.

Quería obtener los activos del Grupo Calderón a través de Claudia, y ahora, no solo no había conseguido lo que quería, sino que además había perdido acciones de su propio Grupo Ortega. Esto era el colmo de la mala suerte.

Con una expresión forzada, Renata dijo: —¿Cómo es posible? ¿Brando te echó y te dio acciones? Claudia, cada vez suena más real lo que dices. No puedo creer que Brando te haya corrido.

Claudia, con el rostro impasible, golpeó la mesa con el documento de transferencia de acciones.

—¿Aún no lo crees? —dijo con desdén—. ¡Míralo tú misma!

Renata tomó el documento de la mesa y casi se desmaya del disgusto.

Capítulo 293 1

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