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Cazando al Infiel: ¡Lárgate, Traidor! romance Capítulo 362

Claudia le acercó un vaso de agua y le puso la pastilla en la boca a Renata.

Renata se la tomó a regañadientes, sin ninguna esperanza. Además, se daba cuenta de que Claudia era una hipócrita de dos caras que solo actuaba para impresionar a su hijo; esa medicina no tendría ningún efecto.

Sin embargo, Claudia insistió, sosteniendo la pastilla hasta que se la tragó.

No tuvo más remedio que hacerlo.

—Suegra, ¿cómo se siente ahora? —preguntó Claudia con un tono sombrío.

Renata, que no esperaba nada, se dio cuenta de que había dejado de babear después de tomar la pastilla. Incluso los espasmos en su cara parecían haber disminuido.

—Creo… que me siento mucho mejor.

Aunque su hablar seguía siendo entrecortado, ya no sonaba como una matraca.

Brando la miró, visiblemente emocionado.

—¡De verdad es un medicamento especial! ¡Mamá, te vas a recuperar!

Renata también se alegró. Era la primera dosis y ya notaba un efecto. Aunque todavía no podía controlar su cuerpo, había una clara mejoría.

No esperaba que, esta vez, Claudia realmente hubiera encontrado un médico competente.

—Claudia, muchas gracias. Me siento un poco mejor.

—¡No manches, qué descaro!

Blanca no podía soportar lo que veía en la transmisión en vivo de su teléfono.

En la pantalla, Renata estaba dando una conferencia de prensa. Estaba postrada en una silla de ruedas, claramente sin control de su cuerpo, pero con un aire de suficiencia.

Blanca recordaba que el otro día tenía la cara completamente torcida, pero hoy sus expresiones faciales se veían mucho mejor. ¿Qué había pasado?

—Como muchos habrán oído, hace poco sufrí un derrame cerebral —decía Renata—. Mi salud era muy delicada, pero gracias a mi nuera, Claudia, ya estoy mucho mejor, aunque todavía no puedo controlar mi cuerpo y deba usar esta silla de ruedas.

»Estoy tan agradecida con mi nuera. La última vez que quedé paralizada, fue ella quien encontró a los mejores médicos para que me recuperara. Ahora que he tenido una recaída, ha vuelto a desvivirse por mí, y ya estoy mejorando. Le estoy muy agradecida. Por eso, elegir a la esposa adecuada para un hijo es crucial. Tener una nuera como Claudia, capaz, respetuosa con sus mayores y adinerada, es una verdadera bendición para la familia Ortega.

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