Lázaro hablaba con gran elocuencia y aire de triunfo.
Después de todo, ¡los había sobornado!
Ahora que la reputación de Salomón estaba por los suelos, era el momento perfecto para derribarlo. ¿Cuándo si no?
¡Hoy mismo, reemplazaría a Salomón!
Justo en ese instante, el celular de Salomón sonó. Al ver el contenido del mensaje, una leve sonrisa se dibujó en sus labios.
El día anterior, Melibea le había advertido que no creía que Brando Ortega estuviera detrás de la filtración del video, sino que debía haber una tercera persona. Él había ordenado que siguieran investigando, y resultó que Lázaro era esa tercera persona.
Salomón le pasó el celular a Melibea. Ella miró y confirmó que era justo como había pensado.
Con el celular en la mano y sin alterar la compostura, procedió a proyectar la pantalla.
Salomón dijo con calma y serenidad:
—Lázaro, planeaste una trampa para acusarme de empujar al hijo de la familia Ortega por las escaleras, compraste tendencias en redes sociales para crear una opinión pública negativa, provocaste la caída de las acciones del Grupo Escalante e incluso las vendiste en corto para que se desplomaran aún más. Lázaro, el éxito actual del Grupo Escalante es el resultado del arduo trabajo de todos. Para apoderarte de la empresa, no has dudado en usar cualquier medio, dejando al Grupo Escalante lleno de cicatrices. ¡Una persona con métodos tan sucios como tú no merece el apoyo de nadie!
Lázaro respondió con una sonrisa maliciosa:
—Primo, fuiste tú quien eligió a una mujer por encima de tu imperio, convirtiéndolo en un caos. Yo solo he venido a limpiar tu desastre.
—¡La paz y estabilidad del Grupo Escalante se convirtieron en un desastre por tu culpa! —intervino Melibea—. Tu lema es: «Si no puedo tenerlo, lo destruyo». Señores directores, ¿están seguros de que quieren votar por un hombre como él?
—¡No digas tonterías, mujer! Soy el nieto de mi abuelo, un descendiente de la familia Escalante. Ahora que ustedes han sumido al Grupo Escalante en este caos, tengo todo el derecho de volver para postularme como presidente y salvarlo. No intentes manchar mi nombre.


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