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Cazando al Infiel: ¡Lárgate, Traidor! romance Capítulo 455

Al oír esto, Salomón frunció el ceño y miró a Melibea.

¿Ella quería publicar el video? Pero eso sería un duro golpe para Renán.

Eduardo, en cambio, se emocionó al instante al escuchar la orden de Melibea.

La miró como si estuviera viendo a una santa salvadora.

—Señorita Cepeda, ¿está de acuerdo con que publiquemos el video? —dijo con entusiasmo—. ¡Es una decisión muy sabia! ¡Total, para qué conservar a un hijo rebelde que solo se preocupa por los demás!

Salomón le lanzó una mirada fulminante y Eduardo cerró la boca de golpe.

—No tienes que hacerle caso —le dijo Salomón a Melibea—. El interés en este asunto se desvanecerá en poco tiempo, la gente lo olvidará pronto. Si publicamos el video ahora, internet se llenará de ataques contra Renán. El acoso en línea será abrumador. Renán es todavía muy pequeño, ¿crees que podrá soportarlo?

—Sí, si difundimos este video ahora, seguro que mucha gente insultará a Renán. Dirán que es un mentiroso, que a su corta edad ya es un experto en engañar, que tiene problemas morales, ¡que de mayor será un caso perdido!

La familia Ortega se había atrevido a tanto porque sabía que ella no soportaría ver a su hijo ser acosado en línea.

¡Pero esta vez, no iba a ceder!

—Habrá gente que diga de todo, pero son las consecuencias que Renán debe afrontar. ¡No puedo permitir que los vuelva a lastimar a ustedes!

Antes, Melibea también había pensado en el futuro de su hijo y en el poder destructivo de los rumores. No quería que nadie atacara o insultara a Renán. Era el instinto de una madre que quiere proteger a su hijo. Pero ahora, al ver que Salomón, la víctima, defendía a su hijo de esa manera, Melibea se sentía profundamente avergonzada.

Además, lo que había comenzado como un incidente menor ahora estaba siendo manipulado por alguien en las sombras.

Tenía que asumir la responsabilidad de sus palabras y actos, aunque solo tuviera cinco años.

Salomón miró a Melibea. Estaba feliz de que ella pensara en ellos y quisiera darle una lección a Renán publicando el video.

Pero, al fin y al cabo, Renán era su hijo, y no quería que el estado de ánimo de Melibea se viera afectado innecesariamente.

—Sé que quieres darle una lección al niño por mi bien. Me alegra mucho, y con eso es suficiente.

Salomón era como un gran león; por mucho que el pequeño cachorro de león, Renán, armara un escándalo, él no le daría importancia, simplemente porque ese cachorro era el hijo de Melibea.

—Tú tienes tu generosidad, ¡pero yo debo tener un sentido de lo que es correcto y lo que no! Admito que al principio quise encubrir a Renán. No quería que lo acosaran en línea ni que fuera condenado por todos. Pero fue precisamente por eso que la familia Ortega se aprovechó de la situación, y Renán se volvió aún más descarado. Ese día, él no se hizo ningún daño, pero le vendaron los brazos y las piernas como si estuviera gravemente herido. Todo para que recibieras aún más ataques de la gente.

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