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Cazando al Infiel: ¡Lárgate, Traidor! romance Capítulo 513

Hospital.

Cuatro guardias de seguridad estaban apostados frente a la habitación de Ismael.

Entrar en su cuarto no sería nada fácil.

Renata vio a los guardias y su mirada se ensombreció.

«¿Creen que con esto podrán salvar la vida de Ismael?», pensó con desdén. «¡Ismael no puede vivir!».

Con una expresión feroz, Renata intentó entrar por la fuerza, pero los guardias la detuvieron de inmediato.

—¿Quién es usted? A esta habitación solo puede acercarse el personal médico.

—¡Quítense de mi camino! ¡Tengo que ver a alguien! —exclamó Renata con agresividad.

—Ya le dijimos que no puede entrar a esta habitación. ¿No entiende?

—Aquí no hay nadie a quien busque. ¡Váyase de una vez!

Los guardias la bloqueaban firmemente; era imposible pasar.

—¡Melibea, sé que estás ahí dentro, sal ahora mismo! ¡Melibea, sal! —gritó Renata, frustrada.

—¿De dónde salió esta loca? Nos está interrumpiendo el trabajo. ¡Lárguese! —dijo uno de los guardias, molesto.

El guardia apenas la empujó levemente, pero Renata se dejó caer al suelo y comenzó a golpear el piso, armando un escándalo.

—¡Miren todos, me están pegando, me están pegando! ¡Llamen a la policía, ayúdenme!

Los guardias se dieron cuenta de que la mujer estaba montando un numerito para culparlos.

—Oiga, ¿cuándo la golpeé? ¿Por qué grita? Cállese.

En ese momento, Brando llegó y, al ver la escena, se enfureció.

—¡Malditos! ¡Se atreven a golpear a mi madre!

Brando se abalanzó sobre los guardias y comenzó a pelear.

El alboroto exterior hizo que Melibea, que dormía profundamente, frunciera el ceño y abriera los ojos.

—¿Quién…?

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