Entrar Via

Cazando al Infiel: ¡Lárgate, Traidor! romance Capítulo 539

La llegada de la policía sorprendió a todos, incluida Melibea.

Con una mirada fría, supo que quien había llamado a la policía debía ser Claudia.

Parecía que había decidido tomar la iniciativa.

—Oficial, yo no causé la muerte de Ismael. El ramo de flores que llevaron a la habitación estaba alterado, y fue Claudia quien lo envió usando al niño.

—No podemos basarnos solo en tu palabra. ¿Tienes testigos o pruebas? Si no, por favor, acompáñanos.

El policía sacó unas esposas y se las puso a Melibea en las muñecas.

Al ver a Melibea esposada, Renán palideció, visiblemente nervioso.

—Renán, ¿todavía no vas a decir la verdad? ¿Vas a quedarte mirando cómo me llevan? Dile rápido a la policía que fue Claudia quien te pidió que llevaras las flores.

Melibea lo miraba con intensidad. Renán estaba muy nervioso. Miró a todos, tragó saliva y dijo:

—Mami, sé que te hice enojar. Compré las flores para disculparme contigo, ¡no tiene nada que ver con Claudia! Mami, seguro que te equivocas, ¿cómo un ramo de flores podría matar a alguien?

Melibea no podía creer que, incluso viéndola con las esposas puestas, Renán siguiera eligiendo encubrir a Claudia.

¿Qué era lo que seguía esperando? Renán, al igual que su padre, siempre elegiría a Claudia por encima de ella.

—Por favor, coopera y acompáñanos —dijo el policía.

Melibea, en silencio, se dispuso a irse con ellos cuando escuchó a Renán llamarla.

—Mami.

Melibea se dio la vuelta para mirarlo. Al final, no podía ser tan malo.

No podía ser que prefiriera verla arrestada con tal de proteger a Claudia.

Renata tiró de Renán, pero él dijo:

—Mami, no te preocupes. El tío Escalante seguro que irá a rescatarte. Nuestra familia Ortega ya está en la ruina, nadie puede salvar a Claudia.

«¿Entonces yo merezco esto solo porque tengo a alguien que me ayude?».

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cazando al Infiel: ¡Lárgate, Traidor!