Como parte del programa de intercambio, fue asignada a la facultad de medicina.
Afirmaba sentir una profunda admiración por la medicina de Mirasia y, tras repartir varios regalos costosos, rápidamente se hizo amiga de Sabrina.
Al enterarse de que su hija se había hecho tan unida a la estudiante extranjera, Danilo le advirtió de inmediato que no bajara la guardia.
—La mandaron como estudiante de intercambio de imprevisto, seguro que su familia tiene mucho poder.
—Quién sabe si tenga otras intenciones al venir a Mirasia. Tienes que andar con mucho cuidado, no vayas a revelar nada sobre el trabajo de tu abuelo.
Al ver la seriedad en el rostro de su padre, Sabrina se sintió un poco incómoda, pero asintió obedientemente.
Sin embargo, luego trató de defender a su nueva amiga.
—Papá, yo creo que Lottie es muy buena onda. No tiene ninguna doble intención, solo es una gran admiradora de nuestra medicina tradicional y tiene muchísimas ganas de aprender acupuntura.
—Le da mucha curiosidad nuestra técnica de las Trece Agujas de los Hernández.
—Una chica tan apasionada por la medicina no podría tener malas intenciones, ¿verdad?
—¡Siento que tienes demasiados prejuicios contra su país!
¿Prejuicios?
A Danilo le dieron ganas de darle una cachetada a su hija para ver si así reaccionaba.
Quería ver si se le había metido agua al cerebro.
—¿Dices que es prejuicio? ¿Acaso no te das cuenta de cómo la gente de Estrellonia lleva años jugándonos chueco?
—Y encima quiere aprender acupuntura, ¿crees que le va a salir?
—Si sabe sobre la técnica de las Trece Agujas de los Hernández, es obvio que investigó a la familia Hernández antes de venir.
—¡Atrévete a meter al enemigo a la casa y verás cómo tu abuelo te echa a patadas a la calle!
Sabrina seguía creyendo fielmente que Lottie era inocente.
—Papá, solo admira la medicina de nuestra familia. Tampoco hay necesidad de hacer un drama de la nada ni de estar tan paranoico.
A Danilo le pareció que su hija había perdido el juicio.
—¿Pues qué atole te dio con el dedo para que le creas tanto?
—Como sea, no le puedes decir absolutamente nada sobre nuestra familia.
—Si te pregunta algo, cámbiale el tema.


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