Entrar Via

Cecilia: De rechazada a soberana romance Capítulo 767

En realidad, el consejo de Gonzalo fue bastante razonable; le dejó la decisión en sus manos.

Ese estilo era muy distinto a la forma de actuar de Ivana.

Delfina se sintió respetada y, de alguna manera, comenzó a tener una ligera buena impresión del señor Vera.

Pero solo un poco.

En el fondo, ella no era una persona de carácter firme, y en esos momentos la indecisión la consumía.

Delfina midió sus palabras con cuidado: —Sí me gustaría intentar repetir el año, pero ahorita mi hermano no puede estar sin mí en el hospital, y mi mamá...

—Señor Vera, de verdad no tengo cabeza para estudiar.

No era que no quisiera, era que simplemente no podía.

Gonzalo lo meditó un momento. Con todo lo que estaba pasando, era cierto que la pobre chica la tenía muy difícil.

—Hagamos esto: empieza a leer y a repasar un poco mientras lo piensas. Yo me encargaré de investigar cómo van las cosas con tu mamá.

—En cuanto a tu hermano, mientras se siga recuperando, no habrá de qué preocuparse, así que no te angusties tanto.

Delfina asintió con la cabeza: —Está bien, ya entendí. Gracias, señor Vera.

Esa cortesía tan distante dejó a Gonzalo con un nudo en la garganta.

Le entregó el menú a la chica: —Delfi, fíjate qué se te antoja y pide, no seas tímida con tu pa... conmigo.

Como sabía que Delfina aún no asimilaba que él era su verdadero padre, no quiso presionarla.

Esa actitud relajada hizo que Delfina se sintiera un poco más receptiva.

—De acuerdo, gracias, señor Vera.

Estando frente a Gonzalo, no pudo evitar sentirse algo cohibida.

Pidió apenas un par de guisados y una sopa; no quiso abusar.

Gonzalo estaba muy complacido con lo educada que era.

Pidió un platillo más y le devolvió el menú al mesero.

—Te pareces mucho a mí; no desperdicias la comida, con que sea suficiente para llenarse está bien.

Estaba profundamente orgulloso. Sentía que su hija no podía darse el lujo de tener esos hábitos despilfarradores y pretenciosos.

La familia Ortiz no había logrado corromperla.

Pero Delfina pensaba todo lo contrario.

Solo sentía que el señor Vera era un poco codo.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cecilia: De rechazada a soberana