Entrar Via

Cecilia: De rechazada a soberana romance Capítulo 890

Adara captó la indirecta al instante.

—Sí, ve a quitarte la mala vibra. Últimamente tienes unos gustos para el perro.

Gonzalo sonrió con amargura.

—¡Ni que lo digas!

—Bueno, te dejo para que platiques tranquila con Ceci y con Lourdes, yo me retiro para no estorbar.

Al ver a Gonzalo alejarse, Lourdes miró a Adara con cierta resignación.

—¿De verdad no te molesta para nada que ande de rabo verde por ahí?

La expresión de Lourdes era una mezcla de incredulidad y compasión.

Todo el mundo sabía la clase de persona que era Gonzalo fuera de casa.

Pero si a su propia esposa no le importaba, nadie podía meterse a defenderla.

—Gonzalo solo sale a comer antojitos a la calle, pero nunca cruza los límites. No se mete con mujeres que puedan darnos problemas.

—Casi todas las que se le acercan solo andan buscando su dinero.

—Entre nosotros ya no hay amor, ahora somos más bien como compañeros de equipo.

—Además, casi todo el dinero importante y las acciones de la empresa los tenemos los niños y yo. ¿Para qué voy a estar exigiendo tanta fidelidad?

—Y para acabar pronto, él no es el único que se divierte, ¿no?

Adara se emocionaba más a medida que hablaba. Qué lástima que Lourdes y su esposo se llevaran tan bien, de lo contrario le habría aconsejado que también se buscara a alguien para distraerse.

Pero el esposo de Lourdes ya era excelente, era normal que ella no tuviera interés en aventuras de una noche.

Muy diferente a su Gonzalo, que estaba cada vez más amolado, ya ni apetito daba.

Lo peor de todo era que, en sus primeros años de emprendimiento, ambos se habían desgastado tanto que terminaron arruinando su salud.

Ella no estaba tan mal, solo había subido de peso, pero el caso de Gonzalo era distinto.

Tanto exceso de alcohol le había provocado problemas de disfunción.

Hacía mucho tiempo que el hombre ya no daba la talla.

Si iba a buscar a otras mujeres y les pagaba, era porque, por mucho que se quejaran, al final lo llenaban de halagos y le alimentaban su pobre ego herido.

Pero en casa era otra historia.

¡Adara no tenía el valor de mentirle con tanto descaro!

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cecilia: De rechazada a soberana