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Ciega por tu Mentira romance Capítulo 32

La empleada se quedó pasmada, con un tono de angustia en la voz.

—Señora, las flores se van a quemar y morirán.

Amanda pareció no escucharla, hasta que no quedó ni una gota en la tetera. Entonces se la devolvió a la empleada.

—Es que quiero que se mueran.

La empleada se quedó mirando atónita la espalda de Amanda mientras se alejaba, clavada en su lugar.

¿Qué le había pasado a la señora para actuar así?

***

Club exclusivo.

El grupo de amigas de Olivia estaba desatado, bailando y divirtiéndose; Lucas era el único que no encajaba en el ambiente.

Una de las amigas comentó:

—Olivia, ¿y tu esposo? ¿Por qué no vino contigo?

Otra intervino:

—Ay, es que no le sabes. Cuando uno sale a divertirse, nadie trae a la esposa, eso mata la vibra. ¿A poco no, Olivia?

Alguien bromeó:

—Ya entendí, ya entendí. Es que la comida de la calle sabe mejor que la de casa, jajaja. Nadie como nuestra Olivia para saber divertirse.

Olivia miró discretamente a Lucas.

No le gustaba él, ni tampoco David. Para ser exactos, no le gustaba nadie más que ella misma.

En la mente de Olivia, esos hombres no eran más que herramientas para atacar a Amanda.

Solo de pensar en Amanda durmiendo sola esa noche, o llorando desconsolada, se sentía increíblemente feliz.

Olivia sonrió radiante:

—Vamos a beber, no le hagan caso.

Lucas estaba sentado en el sofá, perdido en sus pensamientos. Bebió de un trago el vino de su copa.

Inconscientemente tocó el collar en su bolsillo. Era el regalo de cumpleaños que había preparado para Amanda.

Planeaba ponérselo él mismo frente a todos. En tres años de matrimonio, era la primera vez que elegía un regalo para ella con seriedad.

Capítulo 32 1

Capítulo 32 2

Capítulo 32 3

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