Entrar Via

CONQUISTANDO A MI EXESPOSA SECRETA romance Capítulo 108

C108-SIN NADIE.

Grayson estaba en la sala cuando los vio bajar. La maleta golpeó levemente los escalones y fue como si le cayera encima el peso de todo lo que había callado y cuando vio a Kate, a Aisling y a Oliver con la mochila colgando de un hombro, algo en su interior se rompió.

—No —susurró, y se adelantó sin pensar—. No, no, Kate… por favor. Espera.

Ella no lo miró, siguió caminando directamente hacia la puerta, mientras Aisling iba detrás, en silencio.

—¡Kate, por favor, hablemos! ¡Escúchame! —Grayson alzó la voz, desesperado—. ¡Solo escúchame, un minuto! ¡Solo uno!

Pero no hubo nada, el eco de sus palabras rebotó en las paredes.

—¡Kate! ¡Por Dios! ¡No te vayas así! —su voz ya era un grito sin control, quebrado, desarmado.

Y Oliver comenzó a patalear entre los brazos de Aisling, con los brazos extendidos hacia su padre.

—¡Papá! ¡Paaapá! ¡Quiero estar con papá!

Y en un instante todo colapsó.

Grayson se adelantó, intentando detenerlas, bloquear la puerta, lo que fuera. Fue cuando Kate lo miró por fin, con los ojos inyectados de rabia y las lágrimas deslizándose sin parar.

—Quítate.

—Kate... te lo suplico, escúchame —su voz era la de un hombre quebrado, deshecho—. Sí, Alejandra y yo estamos casados... pero no la amo. Ese matrimonio no es lo que parece...

La bofetada llegó de nuevo.

—¿Sabes qué es lo que más duele? —Kate lo miró fijamente, con los labios temblando de rabia y decepción—. Que te creí. Que me arriesgue a amarte con todo lo que tenía, te hice mi hogar, Grayson, y me permití imaginar una vida contigo… y tú destruiste mi sueño... pero eso no es lo peor... tambien destruiste el de mi hijo.

Él retrocedió un paso, pálido por sus palabras.

—Pero ahora todo ese amor que sentí por ti —continuó ella, la voz rota pero dura— lo acabas de convertir en odio. Deberías haberte quedado en Chicago; porque solo volviste para arruinarme la vida.

Y de la nada, Grayson comenzó a llorar, tenía el rostro contraído, el pecho agitado, la desesperación colgando de sus hombros como una carga imposible. Pero aun así, dio un paso hacia ella, pero Kate retrocedió.

—Oliver… —le tembló la voz—.Tenemos que irnos.

Lo cargó contra su pecho, con el corazón desgarrado, y caminó hacia el auto. Sentía su cuerpo patear, sus gritos cerca del oído, cada palabra arañándole el alma.

—¡No quiero irme! ¡Quiero estar con papá! ¡Con la abuela! ¡No me lleves!

Aisling arrancó en cuanto Kate le dio una mínima señal con la cabeza, y desde el asiento trasero, Oliver seguía llorando.

—¡No quiero vivir en otra parte! ¡Quiero estar con todos! ¡Con papá! ¡Con la abuela!

Kate apretó los ojos, dejó que las lágrimas le rodaran por la cara, y lo atrajo contra su pecho, mientras él luchaba por soltarse.

—¡No quiero vivir sin papá!

Afuera, Grayson seguía arrodillado en medio del camino de entrada. No se levantó, solo vio alejarse el auto mientras su hijo y ella se le escapaba de los brazos. Lloraba sin parar, sin esconderse, sin contener nada. Como si ya no le quedara nada que valiera la pena proteger.

Y Kate... ella solo podía pensar en una cosa:Tenía que volver a empezar, desde cero, sin nadie.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: CONQUISTANDO A MI EXESPOSA SECRETA