C27- BUENAS NOCHES, JAMES.
—Tú no vas a echarme, ¿verdad? —murmuró, apoyándose contra el marco—. Tú no...
Su voz se apagó, rota por el cansancio y el alcohol. La mujer lo observó unos segundos, luego suspiró y lo tomó del brazo, ayudándolo a entrar antes de que cayera al suelo.
—Dios, James... —dijo, cerrando la puerta detrás de él—. ¿Qué demonios te pasó para que bebieras así?
—No quiero hablar —murmuró, sin abrir los ojos—. Solo... déjame quedarme aquí.
James se desplomó en el sofá, el cuerpo pesado como plomo y la mirada perdida en algún punto del techo. Las luces del apartamento eran suaves, cálidas, y aun así todo le daba vueltas.
Su respiración se fue haciendo más profunda y regular y, en cuestión de minutos, cayó en un sueño profundo, vencido por el alcohol y el agotamiento. Susy lo observó con una expresión indescifrable en el rostro y se acercó lentamente, hasta que se agachó frente a él.
Con delicadeza, extendió su mano y le acarició la mejilla. Sus dedos recorrieron el contorno de su mandíbula, deteniéndose en la pequeña cicatriz que tenía cerca del mentón.
—Yo debería ser la señora Stanton —susurró, con la voz temblorosa—. Soy yo quien ha estado a tu lado siempre, James.
Su mirada se oscureció de repente, como si una nube hubiera pasado por sus ojos.
—Pero preferiste casarte con esa maldita desmemoriada. ¿Por qué, James? ¿Por qué ella y no yo? —su voz se quebró—. ¿Por qué le diste un hijo a ella y a mí... siempre te aseguras de que no suceda?
Dos años.
Dos años habían pasado desde aquel encuentro en el pasillo del hospital. Ella era una enfermera recién transferida y él, el médico más respetado del área de cardiología. La atracción entre ellos fue inmediata, intensa. Sin embargo, James siempre había sido claro: solo podía ofrecerle una relación sin ataduras y ella había aceptado, convencida de que con el tiempo cambiaría de opinión.
Lo que Susy nunca esperó fue que apareciera Katerina.
Esa mujer que en cuestión de meses consiguió lo que ella no había logrado en años: un anillo, un compromiso y una familia.
—Me dolió tanto enterarme por los rumores del hospital que te casabas —murmuró, pasando sus dedos por el cabello despeinado de James—. Todos hablando de la boda y yo fingiendo que no me importaba.
Cerró los ojos y, de repente, el teléfono de James vibró en su bolsillo. Susy lo miró, dudó un segundo y luego lo sacó. La pantalla estaba bloqueada con huella digital y, sin pensarlo dos veces, tomó la mano inerte de James y presionó su pulgar contra el sensor.
El mensaje era de Grace: "Hijo, ¿por qué te fuiste así? ¿Pasó algo entre tú y Katerina? Llámame cuando puedas."
Una sonrisa calculadora se dibujó en los labios de Susy.
—Así que... ¿peleas en la noche de bodas? —ella lo miró, entonces algo hizo clic en su mente.
Si James estaba así, borracho y destrozado, era por ella, por Katerina, y ese pensamiento encendió una llamarada de celos que le quemó el pecho. Rápidamente, comenzó a revisar el teléfono hasta que encontró el contacto guardado simplemente como "Esposa".
—¿La llamas "esposa"? —siseó, apretando el teléfono—. ¿Desde cuándo eres tan dulce y considerado, James? ¿Eh? ¿Desde cuándo?
Le golpeó el brazo con frustración y James solo murmuró algo ininteligible, sin despertar. La rabia bullía dentro de Susy como lava. Dos años esperando, soportando ser la otra, la secreta, la que nunca podría caminar de su brazo en público. Dos años de promesas a medias y esperanzas rotas. Y ahora él estaba casado, con otra.
Con alguien que probablemente ni siquiera lo conocía como ella.

VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: CONQUISTANDO A MI EXESPOSA SECRETA
que pasa entre los capitulos 330 y 419?...
Poor translation...