C39-UNA AFIRMACIÓN.
A la mañana siguiente, el cielo londinense estaba más gris de lo normal. Kate acababa de sentarse a desayunar; tenía una fresa pinchada en el tenedor y el café humeante junto a ella cuando su móvil vibró y al ver el nombre en la pantalla, sonrió.
—Hola, mi amor —dijo, con esa voz suave que solo usaba con su hijo.
Del otro lado, Oliver sonreía mientras Aisling terminaba de meter su botella de agua en la mochila.
—Solo quería despedirme, mami. Te voy a extrañar —dijo, ajustándose la bufanda.
—Yo también, amor… pero quiero que te diviertas, ¿de acuerdo? Disfruta mucho del partido.
—¡Sí, mami! Te prometo que te llamaré antes de dormirme.
—Trato hecho —dijo Kate, lanzándole un beso—. ¿Puedes pasarme a la tía Aisling?
Oliver le entrego el telefono y se alejó buscando su dinosaurio favorito.
—¿Diga? —respondió Aisling, divertida.
Kate rodó los ojos mientras pinchaba otra fresa.
—Ya sé que eres madre también, pero igual te lo digo: no dejes que coma demasiado chocolate, ni aunque te mire con cara de cachorro perdido.
Aisling rió con fuerza.
—Veremos qué puedo hacer… sabes que no me resisto a esos ojitos.
—Ya, bribona… y llámame cuando llegues a Wembley, ¿sí?
—Está bien, mamá gallina, lo haré. Más bien dime tú… ¿cómo vas con el caso? ¿La audiencia es mañana, no?
La expresión de Kate cambió, dejó el tenedor a un lado y respiro hondo.
—Sí… tengo algo. Ayer conseguí algo de Julian.
—¿En serio...? ¿Entonces…?
—Mi divorcio está cerca.
—¡AAAAAAAAAHHHH! —el grito de Aisling hizo que Kate apartara el teléfono— ¡No puedo creerlo! ¡Al fin libre de esa basura!
Kate tragó saliva y no supo qué responder, porque inevitablemente ago en su pecho se cerró.
—Kate… ¿me estás escuchando?
—Ok… ¿Qué tal a las 12:30 en Sketch?
—Perfecto —respondió Sienna, dejando la copa con suavidad sobre la mesa—. Allí estaré.
La llamada terminó y con ella, la calma de Kate. Sin embargo, llegó a Sketch diez minutos antes. No le gustaba llegar tarde a ningún sitio, y menos a una reunión que ya le generaba un mal presentimiento. Apenas entró, sus ojos buscaron entre las mesas hasta encontrarla.
Sienna ya la estaba esperando, llevaba gafas oscuras, pero se las quitó apenas vio a Kate y sus ojos la estudiaron como si fueran bisturís listos para abrirla en dos.
Kate se acercó y sentó frente a ella, sin quitarle la mirada.
—Bien —dijo, dejando el bolso sobre la silla—. Aquí estoy. ¿Qué es eso que querías preguntarme? Si es por el caso, te repito lo de siempre: deja todo en mis manos. Estoy segura de que…
—No es del caso —la interrumpió—. Y tampoco es una pregunta. Es más bien… una afirmación.
Kate frunció el ceño, sus dedos se tensaron sobre el borde de la mesa.
—¿Ah, sí? ¿Y cuál es esa afirmación?
Sienna la miró con calma, pero sus ojos brillaban con algo oscuro y se inclinó hacia adelante y bajó la voz, como si lo que iba a decir fuera una daga que había esperado mucho tiempo para clavar.
—Que sé que tienes un hijo, Kate… y que el padre de ese niño… es Grayson.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: CONQUISTANDO A MI EXESPOSA SECRETA
que pasa entre los capitulos 330 y 419?...
Poor translation...