C99- PARA QUE CONOZCAS A MI HIJO.
—¿No te da gusto verme, Ethan?
—No.-respondió Ethan volviendo a su vaso.
La mujer soltó una sonrisa.
—Tienes razón, no deberías.
Él resopló, sin humor, mientras dejaba el vaso vacío sobre la barra.
—¿Qué demonios haces aquí, Sienna?
—Tranquilo —respondió ella, mirándolo con calma—. Te estaba siguiendo y llegué hasta aqui, y se que estas ahogandote en el alcohol mientras planeas como joderles la vida. Aunque, a diferencia tuya, yo todavía tengo algo de dignidad… y dinero.
Ethan entrecerró los ojos.
—¿Te estas burlando?
Sienna giró su taburete hacia él y apoyó los codos en sus rodillas, bajando la voz.
—Quiero lo mismo que tú: ver a Grayson Maxwell arrodillado. Ver a Kate hecha pedazos. ¿No te gustaría devolverles el golpe? Pero esta vez... donde más les duela.
Ethan la estudió unos segundos. No confiaba en ella, evidentemente. Pero también sabía que ambos compartían el mismo odio, por las mismas personas y eso les daba una ventaja.
—Estoy escuchando —murmuró.
Sienna sonrió.
-Sabía que no me defraudarias.
***
La sala estaba en silencio y Kate sujetaba la mano de Grayson mientras le limpiaba los nudillos ensangrentados.
—Dios… —susurró—. Mira cómo te has hecho daño.
Grayson alzó una ceja, sin apartar la vista de sus dedos maltrechos.
—No es nada. He tenido cosas peores. Además… —sonrió con cierto orgullo— se sintió bien. Tenía tiempo queriendo partirle la cara a ese imbécil.
Kate le dio una mirada de reproche.
—Grayson… el camino de la violencia no es bueno.
Él soltó una carcajada y se inclinó para darle un beso rápido en los labios.
—Amor, soy un maldito exSEAL. La violencia viene incluida en el paquete. Especialmente cuando alguien intenta levantarle la mano a la mujer que amo.
Kate intentó mantener la seriedad, pero una sonrisa le escapó mientras negaba con la cabeza. Suspiró y volvió a concentrarse en su tarea, aplicando con delicadeza una crema sobre los golpes.
—Le hablé a Oliver sobre tu madre —dijo de pronto, sin levantar la mirada—. Y está emocionado por conocerla.
Grayson se tensó, aun así, forzó una sonrisa.
—¿Cuándo se lo dirás? —preguntó Kate con suavidad—. Creo que Oliver ya está listo para compartir con ella. Con algunas precauciones, claro, pero… le hará bien. Él quiere una familia completa y… bueno...
Él sonrió, aunque fue una sonrisa leve y tensa.
—Lo sé, pero han pasado muchas cosas en los últimos días...
—¿Qué pasa, tesoro? —dijo ella con un tono más atento.-Te escuchas preocupado.
—Lo estoy... y tengo que hablar contigo, es serio.
El cambio en su voz fue inmediato, y la mujer al otro lado se puso de pie en cuanto escuchó la seriedad de su hijo. Caminó hasta la puerta y la cerró con rapidez.
—¿Qué sucede?
Grayson giró la pelota entre las palmas, cada musculo de su cuerpo tenso.
—Tienes que venir a Londres.
Hubo un silencio breve, pero cargado.
—¿Yo? ¿Y para qué?
Él tragó saliva y apretó la pelota con más fuerza que nunca, como si eso pudiera controlar lo que sentía por dentro.
—Para que conozcas a mi hijo.
Del otro lado, no hubo respuesta inmediata, solo respiración y el tiempo pareció alargarse un poco más de la cuenta, antes de que la voz de la mujer saliera baja y temblorosa.
—¿Qué?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: CONQUISTANDO A MI EXESPOSA SECRETA
Faltan muchísimos capítulos...
que pasa entre los capitulos 330 y 419?...
Poor translation...