El problema fiscal había alcanzado tales proporciones que ya era imposible ocultarlo. Ben no lo negó.
—Fue mi culpa. Pase por alto ese problema.
Al ver cómo cargaba con toda la responsabilidad, Celia lo miró fijamente.
—Ben, pase lo que pase, confío en ti.
Al oír esto, la tensión de Ben se relajó un poco. Levantó la mirada hacia ella, intentando ocultar su lado más vulnerable, y forzó una sonrisa.
—Con tus palabras, me basta.
En ese momento, Flora salió del pabellón. Celia y Ben dirigieron su mirada hacia ella.
—Quédense con su padre. Su salud es lo primero —dijo Flora.
Celia asintió y la vio alejarse. Luego, volvió a mirar a Ben, que parecía absorto en sus pensamientos.
—Yo me quedaré con papá. Ve a hacer lo que tengas que hacer, no te preocupes por nada.
Él volvió en sí y le sonrió fingiendo naturalidad.
—Volveré en cuanto pueda.
Poco después de que Ben se marchara, César llegó al hospital. Jacob lo había traído en el auto. Al ver la frágil mujer sentada en el banco del pasillo, se acercó a ella a paso rápido.
—Celia.
Ella levantó la cabeza. El hombre apoyó los brazos en el respaldo del banco, justo detrás de ella, y se agachó para quedar a su altura. Su voz era ronca.
—Perdón. Llegué tarde.
Ella no esperaba que él le pidiera perdón.
—¿Por qué te disculpas?
—Temía que me culparas por no estar a tu lado cuando más me necesitabas —respondió César con total seriedad.
—No, para nada…
En realidad, Celia quería decirle que todavía tenía a Ben para apoyarla.
—¿Cómo está mi suegro?
Jacob, que seguía por ahí, abrió los ojos como platos, como si hubiera escuchado algo que no debía. Celia se sorprendió un instante, recordó algo y de repente torció los labios.
—¿César?
Él abrió los ojos lentamente y se giró hacia ella.
—¿Ya despertaste?
Cuando retiró el brazo, este ya se había dormido. Celia lo notó.
—¿Por qué no me despertaste?
Él sonrió.
—Estabas tan dormida… ¿Cómo iba a tener el corazón de quitarte el sueño?
—Pero tu brazo…
—Está bien. —Se lo masajeó un poco—. Todavía funciona.
Celia hizo un gesto entre una sonrisa y una mueca, conmovida. Cuando entraron en la habitación, Enzo ya estaba despierto, recostado en la cabecera leyendo el periódico. Ella se sorprendió y se acercó rápidamente.
—Papá, ¿cuándo despertaste?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró
Hay un corte del trama en el capitulo 496 a la 497, porque no sigue la secuencia, de hecho en el libro original hay discrepancias con lo que tiene desde el capitulo 494...
Además de lo inútil que es traiciona a la única persona que se preocupa por ella? En lugar de que el dr se enamore de la otra doctora le histeriquea, ya 🥱 aburren que se decida por uno u otro...
Siempre pasa así se saltan capítulos y uno tiene que continuar nomás y se pierde el hilo pero bueno pensé que siendo profesional medio genio sería más perspicaz pero es tan inocente ingenia idiota no sabe lo que quiere, un marido horrible y sigue detrás de él una arrastrada, sin nada de amor propio pero bueno esperemos se arme un poco más y deje de ser manipulable...
Lets go...
Me volví a quedar en el 575. el 576 no aparece...
Porque no me aparece el capítulo 441. Ya leí hasta el 440....
Dónde están los capítulos del 576 al 586 Por qué no aparecen...
Que paso con los capitulos 576 hasta el 586 que no salen?? Esta historia está más larga que un día con hambre....
Ya me imaginaba está cagad por eso lo adelante hasta este capítulo y ya me largo....
Me voy a saltar al menos 10 capítulos ya sabemos que él es un idiota y ella es una masoquista, solo falta por ver cuánto va a seguir soportando y yo no soy de soportar así que si esto se extiende tanto lo iré saltando de 10 en 10 hasta que ella por fin se deje de él y si no de han dejado luego de 100 capítulos lo dejo, ya me cansé....