En la oficina de los Suárez, César y Olivia llevaban mucho tiempo en un punto muerto. Hasta que la pantalla de su celular se iluminó. Él echó un vistazo para confirmar el mensaje y, solo entonces, la tensión que emanaba de su cuerpo se relajó ligeramente.
—Entonces, lo que quiere es obligarme a retirar la demanda contra la familia Suárez, ¿cierto?
—En el accidente, aunque no hubiéramos intervenido, David lo habría hecho. Solo lo ayudamos a conseguir lo que quería.
—Así que creen que son inocentes —dijo César con una risa baja. Luego se incorporó, juntó las manos sobre la mesa y su sonrisa se desvaneció—, pero yo no lo creo así.
Olivia arrugó el entrecejo.
—Si quieres que los Suárez rindan cuentas, ten en cuenta que esto va a perjudicarnos a todos.
—Ya lo dije. No dejaré que ninguno de los implicados quede libre. —La voz de César estaba llena de indiferencia.
—¡César Herrera! —Olivia, fuera de sí, barrió la taza de café de la mesa de un manotazo.
Él se arregló la chaqueta con total calma y se levantó.
—Ya que usted no le teme a la muerte, siga así. Aunque tenga que llevarlo todo al extremo, me encargaré de enterrarla, igual que hice con mi abuelo.
Olivia apretó los puños con fuerza, mientras su pecho se agitaba violentamente. Lo que había dicho César la había enfurecido. Él, sin inmutarse ante el semblante pálido de Olivia, salió de la oficina en compañía de Nicole. La negociación había fracasado.
Poco después, Laura regresó a la oficina hecha un desastre. Al ver la sombría cara de Olivia y recordar el lujoso auto que acababa de alejarse de la entrada, intuyó lo que había pasado. Se acercó a ella con la cabeza gacha.
Celia, de pie ante la ventana, miraba cómo la nieve caía sobre las hojas del árbol en el patio. De repente, su celular vibró. Era un mensaje de Enzo, con una foto de él, Nieve y Ben. Su madre parecía estar mejor que antes, mucho más animada.
"Hija, vuelve pronto. Te esperamos en casa".
Celia pasó la yema del dedo por la pantalla y sonrió con ternura.
"Volveré en unos días".
Tras enviar el mensaje, guardó el celular. Se disponía a regresar a su habitación cuando, de pronto, divisó una figura conocida en el jardín.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró
Se nota que es una novela oriental que sinceramente es demasiado machista, la mujer queda como una verdadera esclava medio liberada pero que se arrastra por los protagonistas masculinos, la mala demasiado perversa psicópata sociopata terrible, así siempre son los argumentos de novelas de oriente...
Asco de novela. La protagonista según es doctora y no sabe autodiagnosticarse su síndrome de Estocolmo. Parece que un abusador escribió esta novela....
detesto las historias en donde convierten al abusador en un heroe y martir, y de dejan ver a la mujer como una tonta que lo perdona, eso es inaceptable...
detesto las historias en donde convierten al abusador en un heroe y martir, y de dejan ver a la mujer como una tonta que lo perdona, eso es inaceptable...
Habrá más capítulos? Gracias...
Es el final o continua???...
Nunca en mi vida de lector, habia leido una novela taaaaaaaaaaaaaan LARGA!!!...
Xq tiene final me kede con pena de saber si se casaron el nacimiento del niño 💔...
Me ha gustado esta novela, pero siento que se está extendiendo demasiado, muchos problemas y no se resuelve ninguno. Ojalá no la alarguen más, y todo no se vaya a resolver en el último capítulo, como siempre....
Hay un corte del trama en el capitulo 496 a la 497, porque no sigue la secuencia, de hecho en el libro original hay discrepancias con lo que tiene desde el capitulo 494...