Cuando llegaron a la casa, Salma vio la ecografía y se emocionó al instante.
—¡Son gemelos! ¡Qué maravillosa noticia! ¡Vas a cumplir el sueño de tener dos hijos de un solo jalón!
—Aún estoy procesándolo —admitió Celia, acariciándose con ternura el vientre—. ¿Qué voy a hacer si los dos me salen igual de inquietos?
Salma se sentó a su lado en el sillón.
—No te preocupes por eso. César te adora de una forma increíble, así que no me cabe duda de que será un excelente padre.
—Aunque si los niños sacan su carácter, no sé qué tan fácil vaya a ser la cosa.
Las dos se miraron a los ojos y soltaron una risotada. Salma captó la indirecta al vuelo.
—Mira, si son varones, que saquen tu personalidad. Y si son niñas, que saquen el carácter firme de él, así nadie se va a atrever a jugar con ellas y los chicos malos no se les van a acercar.
Continuaron riendo animadamente mientras César y Ben las observaban desde el jardín. Aunque no lograban escuchar la conversación desde allá, les daba gusto verlas tan contentas. César dejó de verlas y se volvió hacia Ben.
—Parece que Salma te interesa mucho.
Ben arrugó ligeramente el entrecejo y lo miró.
—En este momento estamos hablando de ti y de Celia, no de mí.
—¿Y qué más hay que hablar entre Celia y yo? —César se apoyó contra la balaustrada del jardín, sonriendo con satisfacción—. Nos amamos y vamos a formar una familia. Con eso basta.
Ben no supo qué decir y lo miró de reojo. ¿Acaso le estaba presumiendo su felicidad?
—Celia está embarazada y con el paso de las semanas va a requerir de muchísima más atención. Esta casa es demasiado pequeña como para traer a un equipo de servicio que la atienda en condiciones.
—¿A qué quieres llegar con eso? —Ben arrugó la frente.
César sonrió con serenidad.
—Solo pienso en su comodidad y en la de los bebés. Faltan apenas dos meses para regresar a casa, pero no quiero que pase apuros mientras tanto. Renté una residencia muy amplia aquí cerca y contraté personal capacitado para que se encargue de todo. ¿Tienes alguna objeción?
Ben guardó silencio. Sabía que Celia necesitaba el mejor cuidado posible y era evidente que César se desvivía por ella, así que no había razón alguna para negarse.
***
Cuando regresaron a la sala, César le propuso a Celia la idea de mudarse juntos a la nueva casa.

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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró
Se nota que es una novela oriental que sinceramente es demasiado machista, la mujer queda como una verdadera esclava medio liberada pero que se arrastra por los protagonistas masculinos, la mala demasiado perversa psicópata sociopata terrible, así siempre son los argumentos de novelas de oriente...
Asco de novela. La protagonista según es doctora y no sabe autodiagnosticarse su síndrome de Estocolmo. Parece que un abusador escribió esta novela....
detesto las historias en donde convierten al abusador en un heroe y martir, y de dejan ver a la mujer como una tonta que lo perdona, eso es inaceptable...
detesto las historias en donde convierten al abusador en un heroe y martir, y de dejan ver a la mujer como una tonta que lo perdona, eso es inaceptable...
Habrá más capítulos? Gracias...
Es el final o continua???...
Nunca en mi vida de lector, habia leido una novela taaaaaaaaaaaaaan LARGA!!!...
Xq tiene final me kede con pena de saber si se casaron el nacimiento del niño 💔...
Me ha gustado esta novela, pero siento que se está extendiendo demasiado, muchos problemas y no se resuelve ninguno. Ojalá no la alarguen más, y todo no se vaya a resolver en el último capítulo, como siempre....
Hay un corte del trama en el capitulo 496 a la 497, porque no sigue la secuencia, de hecho en el libro original hay discrepancias con lo que tiene desde el capitulo 494...