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Cuando el Anillo Cayó al Polvo romance Capítulo 1042

¡Qué chiste tan bueno!

Pero Tatiana no dijo nada más y se limitó a prepararse en silencio.

Tampoco es que tuviera mucho que llevar: un sombrero y un cambio de ropa holgada.

Al ver su vientre, pareció que Fabián por fin caía en la cuenta.

—Mejor quédate en casa. Con tu embarazo… no es conveniente que salgas.

Fabián había pasado por alto el estado de Tatiana, pero al notarlo ahora, se dio cuenta de que era mejor prevenir. Lo bueno es que aún no habían salido.

Sin embargo, Tatiana no estaba dispuesta a ceder.

Miró a Fabián y le dijo con determinación:

—Fabián, no soy una muñeca de cristal que se va a romper. No hay problema si me llevas contigo.

Tatiana dio un paso al frente, con un tono sincero.

—Además, ¿no vamos a recoger a los niños? Vas a estar a mi lado todo el tiempo, ¿no? ¡Tienes que confiar en mí!

—Está bien.

Ante su mirada sincera, Fabián terminó por aceptar.

Ambos se prepararon y partieron hacia la casa de Joana.

Durante el trayecto, Fabián condujo a toda velocidad.

Al llegar al edificio de Joana, vio que las luces de su apartamento estaban encendidas.

Eso significaba que había alguien en casa.

Cuando Fabián vio que Tatiana también se disponía a bajar del carro, le dijo por instinto:

—¿Por qué no te quedas en el carro?

Tatiana se detuvo en seco, con una expresión indescifrable en su cara.

Luego, dijo con calma:

—Fabián, ¿crees que te avergüenzo?

Fabián se quedó mudo.

En el fondo, solo pensaba que no era buena idea que Tatiana y Joana se encontraran.

Si podía evitar un enfrentamiento entre las dos, mejor.

Al ver que Fabián no respondía, Tatiana soltó una risa ahogada y lo miró, con los ojos a punto de llenarse de lágrimas.

Capítulo 1042 1

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