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Cuando el Anillo Cayó al Polvo romance Capítulo 1044

Sus ojos eran tan claros como el agua.

Ante ella, Fabián sentía que todos sus pensamientos quedaban al descubierto.

De repente, se preguntó si haber traído a Tatiana había sido un error.

¿No habría sido mejor dejarla en el carro?

Pero ya era tarde, ya estaban allí y no había vuelta atrás.

Fabián se dirigió a Joana:

—No vine a pelear contigo hoy, ni quiero discutir sobre estas cosas.

Luego, miró a los niños.

—Vine a llevármelos. Mi madre los extraña mucho. Además, desde el principio acordamos que los dos se quedarían con la familia Rivas.

Al decir la última frase, la mirada de Fabián se volvió dura y afilada.

Era evidente que estaba dispuesto a pasar de las buenas a las malas con Joana.

Fuera como fuera, en el asunto de los niños, no iba a ceder.

Mucho menos cuando llevaban la sangre de la familia Rivas.

Era impensable que crecieran lejos de ellos.

La mirada de Joana parpadeó, pero no discutió más.

Mientras tanto, al ver que Fabián había esquivado su contacto, Tatiana apretó los dientes.

Una frialdad se apoderó de sus ojos.

Estaba claro: Fabián, ese imbécil, todavía no había olvidado a Joana.

Sin importar la situación, siempre ponía sus propios sentimientos primero.

Y en cuanto a ella, por más que se esforzara, nunca podría competir con Joana.

Tatiana no dijo nada más y se quedó a un lado, observando la escena con una distancia calculadora, asumiendo el papel de una simple espectadora.

Joana miró a Fabián y curvó los labios.

—Soy muy consciente de que los niños llevan el apellido Rivas. Si ellos quieren volver, por supuesto que no los retendré a la fuerza.

Apenas terminó de hablar, los dos niños se aferraron a sus manos, uno a cada lado.

Capítulo 1044 1

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