Victoria dejó la taza sobre la mesa e invitó a Camille a sentarse. Mathis se acercó a Adrián, quien colocó una mano sobre su espalda sin interrumpir la conversación.
—La tía Fernanda disparó porque Daniel intentó lastimarnos —explicó Victoria—. Los investigadores revisaron lo ocurrido y confirmaron que evitó que él nos matara.
Camille frunció el ceño.
—Entonces hizo algo bueno.
—En ese momento tomó una decisión que salvó nuestras vidas, pero eso no borra otras decisiones suyas que lastimaron a varias personas.
La niña permaneció callada, intentando ordenar una explicación que no dividía a Fernanda entre dos categorías sencillas.
—¿Puede ser buena y mala al mismo tiempo?
—Las personas son más complicadas que eso —respondió Victoria—. La tía Fernanda hizo cosas graves y tendrá que asumir sus consecuencias, aunque también decidió protegernos cuando Daniel apuntó hacia nosotros.
Adrián intervino con cautela.
—Una acción correcta no elimina automáticamente el pasado, del mismo modo que los errores anteriores no cambian el hecho de que evitó una muerte.
Mathis sujetó la manga de Adrián.
—¿Va a regresar a esta casa?
—No mientras los médicos y ustedes no estén preparados —aseguró él.
—¿Y si quiere separarlos otra vez?
Adrián no defendió a Fernanda ni intentó convencerlo de que su miedo era injusto.
—Entiendo que pienses en eso porque ya intentó dañar nuestra relación. Si algún día existe un encuentro, tendrá que estar preparado por especialistas y nadie los obligará a permanecer cerca de ella.
Victoria miró a los dos niños.
—Incluso después de la adopción podrán establecer límites. Convertirnos legalmente en una familia no significa que deban aceptar visitas o contactos que les hagan sentir inseguros.
Camille apoyó los brazos sobre la mesa.
—¿Las familias no tienen que perdonar siempre?
—Amar a alguien no obliga a permitir que vuelva a lastimarte —respondió Victoria—. Puedes reconocer que una persona está intentando cambiar y aun así necesitar distancia.
—Entonces, ¿tú no has perdonado a la tía Fernanda?
Victoria reflexionó antes de contestar.
—Todavía no sé qué podré perdonar, pero puedo agradecer que nos salvara sin fingir que todo lo anterior dejó de importar. También puedo desear que reciba ayuda, aunque no esté preparada para tenerla cerca.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: De esposa sustituta a la obsesión del CEO
Porque sale que son gratis y los cobran de todas maneras...
Si cobran por las novelas, aunque el precio sea menor que las otras apps, mínimo deberían estar los diálogos completos, se salta partes importantes de la conversación en todos los capítulos, deberían revisar eso....