Camille se detuvo en el pasillo cuando escuchó a uno de los investigadores mencionar que Daniel había intentado secuestrar a Victoria. Los adultos creían que ella y Mathis se encontraban en la sala con Regina, pero la niña había salido para buscar un libro y permaneció inmóvil al comprender que la tía Fernanda no había sido el objetivo original.
Regresó junto a su hermano sin decir nada. Durante el resto de la tarde revisó las cámaras desde la pantalla instalada en el estudio, comprobó las ventanas y preguntó varias veces a qué hora volvería Victoria de cada reunión.
Aquella noche, Adrián la encontró junto a la puerta principal.
—¿Qué estás haciendo?
—Quiero saber si la alarma funciona.
—El equipo de seguridad ya la revisó.
Camille observó el panel.
—Ellos también cuidaban el vehículo de la tía Fernanda y se la llevaron.
Adrián comprendió que había escuchado más de lo que pretendían contarles sin preparación. En lugar de apartarla de la puerta, se agachó para quedar a su altura.
—Daniel buscaba a mamá—afirmó Camille—. Si se equivocó, volverá a intentarlo.
—Estamos tomando medidas para impedirlo.
—Yo también puedo vigilar.
—No necesitas hacerlo.
—Si nadie ve algo, podría entrar.
La respuesta reveló que Camille no estaba jugando a proteger la casa, sino reproduciendo conductas aprendidas durante los periodos en que ningún adulto había garantizado su seguridad. Memorizaba horarios, revisaba accesos y observaba las cámaras porque creía que dejar de hacerlo podía costarle otra familia.
Mathis tampoco consiguió dormir. Cada vez que Adrián intentaba salir de la habitación, el niño se incorporaba y preguntaba adónde iba.
—Puedo quedarme hasta que te duermas —le aseguró.
—¿Y si despierto y ya no estás?
—Estaré dentro de la casa además están los guardias.
—La hermana de mamá también estaba con los guardias.
Adrián volvió a sentarse y le permitió sujetar su mano. Victoria apareció poco después, preocupada porque Camille seguía despierta y había preguntado tres veces si su automóvil permanecía en la cochera.
—Decirles que todo estará bien ya no es suficiente —reconoció Victoria cuando hablaron en el corredor—. Las amenazas han sido reales y ellos lo saben.
—Podemos acompañarlos por turnos esta noche y pedir orientación a su terapeuta mañana.
Victoria asintió.
—También debemos explicarles que la seguridad es responsabilidad nuestra. Camille está intentando convertirse en guardiana porque cree que así evitará perdernos.
Regresaron juntos a la habitación. Camille se encontraba junto a la ventana, mientras Mathis permanecía sentado en la cama.
—Sabemos que escucharon parte de la conversación —comenzó Victoria—. Daniel quería secuestrarme y se llevó a Fernanda porque ella viajaba en otro vehículo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: De esposa sustituta a la obsesión del CEO
Porque sale que son gratis y los cobran de todas maneras...
Si cobran por las novelas, aunque el precio sea menor que las otras apps, mínimo deberían estar los diálogos completos, se salta partes importantes de la conversación en todos los capítulos, deberían revisar eso....