Daniela se sintió abrumada por la enorme revelación, cerró la aplicación de videos cortos y, en su lugar, abrió la conversación de WhatsApp con Donia. Sus dedos volaron sobre el teclado, escribiendo un largo mensaje. Estaba a punto de enviarlo, pero se detuvo, invadida por una repentina timidez.
Cuando no sabía que Donia era su hermana, podía hablar libremente y hasta se atrevía a llamarla 'Donita'. Pero ahora...
Daniela borró lo que había escrito, y tras unos segundos de silencio, recordó algo y buscó en su agenda de contactos el número de Román. Afortunadamente, la última vez solo lo había bloqueado, no eliminado.
Con un suspiro, Daniela desbloqueó a Román y le envió un WhatsApp: "Sr. Hernández, buen día, soy Daniela. Quería preguntar, ¿cuáles son los pasatiempos o intereses de mi hermana?"
Como buena fan, era esencial conocer todos los gustos de la persona que admiraba. Preguntar directamente no era apropiado, así que decidió indagar a través de su cita a ciegas. Después, Daniela envió varias preguntas más sobre Donia y esperó ansiosamente la respuesta.
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Por otro lado, Román estaba conduciendo cuando su WhatsApp sonó. Inicialmente no prestó atención, pero después de varios tonos más, finalmente sacó el teléfono del compartimento de la puerta. Desbloqueó el teléfono, abrió WhatsApp y al ver quién le había enviado mensajes, entrecerró los ojos.
¿No lo había bloqueado esa tal Daniela? ¿Ahora lo buscaba porque no podía resistir mostrar sus sentimientos?
Román soltó un bufido. Donia, que estaba a su lado, escuchó el bufido y giró la cabeza para mirarlo. Al llegar a un semáforo en rojo, Román redujo la velocidad y se detuvo para leer los mensajes. Al ver que todas las preguntas eran sobre su hermana, soltó una risa burlona.

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