Regina y Oriana se quedaron junto a Isabella durante un buen rato, haciéndole compañía.
Después de un largo silencio, Regina miró a Isabella y le preguntó:
—¿Piensas seguir haciéndote la que no conoce a Óscar?
Isabella asintió despacio.
—Sí. La última misión ya se terminó, creo que ya no tengo nada que ver con él.
—Bueno, entonces, cuando te recuperes, te buscaré un trabajo —le propuso Regina tras meditarlo un poco.
—Perfecto —respondió Isabella con una sonrisa—. Tú encárgate, lo que creas que yo pueda hacer, porque la verdad ni sé en qué podría trabajar.
Siempre había estado metida en ese tipo de trabajos peligrosos al lado de Óscar. Un empleo “normal” le resultaba completamente ajeno.
Sin embargo, si Regina se encargaba de buscarle algo, ella podía estar tranquila.
Conocía bien a Regina, sabía que siempre cumplía lo que prometía.
—Despreocúpate, déjalo en mis manos —le aseguró Regina, sonriéndole de vuelta—. Conseguirte un trabajo es lo de menos. Por ahora, tu única tarea es descansar. Te prometo que te encontraré algo que puedas hacer y que además te guste.
—Gracias —asintió Isabella, con un gesto de alivio.
—¿Y si sigues fingiendo que no reconoces a Óscar, qué harás si él insiste en buscarte? —preguntó Oriana, observando a Isabella con atención—. A mí me dio la impresión de que Óscar está bastante afectado porque no lo reconoces. No creo que te deje en paz tan fácil.
Aunque Óscar no sintiera nada especial por Isabella, con su carácter, no podía soportar que su aprendiz ni siquiera lo recordara. Eso seguro lo tenía furioso.
Probablemente haría hasta lo imposible por lograr que Isabella recuperara la memoria.
Isabella bajó la mirada.
—Con el tiempo se le va a pasar. Ahora le cuesta, pero después se acostumbrará.
—Entonces tenemos que ser discretas. Cuanta menos gente sepa de esto, mejor —añadió Oriana.
Regina estuvo de acuerdo.
—Exacto. Mientras solo nosotras tres lo sepamos, todo estará bien.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Ángel Guardián a Mi Lado