Entrar Via

El Ángel Guardián a Mi Lado romance Capítulo 1035

La cena grupal la eligió Regina en un restaurante cerca del hotel.

Los miembros más importantes del equipo de grabación se dieron cita en la reunión, y hasta Eliseo, quien tenía un papel relevante aunque secundario, recibió invitación.

Por eso, el restaurante estaba lleno de mesas ocupadas por grupos animados, y el ambiente era de auténtica fiesta.

Regina se sentó en la misma mesa que el director y los principales actores del elenco.

Cuando Eliseo llegó, su intención era encontrar un lugar discreto en algún rincón y pasar desapercibido.

Jamás se imaginó que Regina lo llamaría de repente.

—Eliseo, aquí hay un lugar libre.

Ella lo miró directo, sin rodeos.

Eliseo sintió que el corazón se le aceleraba. Su plan era justo el contrario: hacerse invisible. Sabía que Regina lo había notado y dudaba que eso le causara alguna alegría; incluso temía incomodarla, así que prefería mantenerse alejado.

Pero Regina lo llamó frente a todos, y él se quedó paralizado, sin saber bien cómo reaccionar.

—¡Te está hablando a ti! —le dijo Ángela, dándole un leve empujón—. Si te está invitando, ve. Tú también eres parte importante aquí, y además tienen que hablar sobre algunas escenas.

Eliseo se revolvió un poco por dentro, se obligó a mantener la calma y caminó hasta el asiento vacío junto a Regina y los demás del elenco principal. Saludó con la cabeza a los presentes, tratando de aparentar tranquilidad.

La historia entre la familia Jiménez y Regina había salido en la televisión y hasta en transmisiones en vivo, así que prácticamente todos los presentes estaban al tanto de la relación entre Eliseo y Regina.

Muchos no entendían bien qué pretendía Regina al llamarlo, pero ya que ella lo invitó, todos trataron a Eliseo con cordialidad y le dieron la bienvenida.

Eliseo se sentó con cuidado, como si temiera romper algo. Quiso invitar a Ángela a que se sentara cerca, pero ella ya estaba instalada en la mesa de los agentes y representantes.

Desde su mesa, Ángela lo miró, le sonrió y le hizo una seña de ánimo.

Eliseo tragó saliva e intentó relajarse en su asiento.

Nunca había sido un cobarde, pero en ese momento se sentía totalmente superado por la situación, como si lo hubieran dejado sin salida.

No se atrevía a hablar mucho, por miedo a molestar a Regina.

Se sentía culpable y apenado. Sabía que tantos años de ignorarla no se reparan con unas cuantas palabras. Los lazos que se rompen no se reconstruyen de la noche a la mañana.

Así que Eliseo se mantuvo en silencio.

Mientras tanto, los demás platicaban animadamente, aunque algunos sí le dirigieron una palabra amistosa, reconociéndolo como parte del equipo.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Ángel Guardián a Mi Lado