Entrar Via

El Ángel Guardián a Mi Lado romance Capítulo 1055

—Tampoco es que siempre sea la número uno en todo.

Regina sonrió con sencillez.

—Digamos que me va bien, sí, pero también hay cosas que de verdad me apasionan.

—Pero dime, ¿cómo es que siendo tan joven tienes tanta energía? ¿Cómo logras saber tanto de medicina y aun así te das tiempo para escribir guiones? Escribir todavía, pero ¡también los produces, los diriges, hasta inviertes! Y además tienes otros proyectos.

Astrid la miraba con los ojos bien abiertos, llena de entusiasmo.

—¡Ya lo decidí! —soltó con emoción—. ¡Voy a aprender de ti! ¡Quiero ser una mujer tan exitosa como tú!

Regina la miró con dulzura.

—Tú también eres increíble. Tienes un talento enorme para la actuación, eres la reina del cine, en tu campo eres la mejor, ¿no crees?

La contempló con ternura, esbozando una sonrisa cálida. De verdad creía que Astrid era una gran persona. Aunque a veces parecía algo distraída, cuando se trataba de trabajar en el set, siempre se entregaba con profesionalismo y dedicación.

Le encantaba actuar, eso era evidente. No cualquiera llegaba hasta donde estaba ella solo por suerte. Si no le apasionara, jamás habría logrado tanto.

Antes de conocerla, Regina pensaba que Astrid podía ser un poco mala onda, pero después de tratarla, se dio cuenta de que no era así; simplemente era despistada y muy espontánea.

A Regina le gustaba convivir con Astrid. Era sencillo, no tenía que preocuparse por dobles intenciones ni dramas innecesarios.

Además, Astrid tenía su encanto: era guapa y tenía esa chispa de admirar a Regina como si fuera su ídola.

En medio de la plática, anunciaron que era el turno de Astrid para subir a escena.

Astrid le sonrió a Regina y le pidió:

—Regi, échame un ojo, ¿sí? Si ves que la estoy regando, dime después, ¿va?

—Claro, cuenta conmigo —asintió Regina.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Ángel Guardián a Mi Lado