Alan echó un vistazo a Regina, luego a Elián. Asintió con la cabeza y dijo: "Sí, hermano, yo me encargo de los asuntos de la empresa. Quédate en casa y descansa, deja que Regi te haga un chequeo detallado."
Frunciendo el ceño, murmuró: "Últimamente no te veo con buen semblante, creo que realmente deberías hacerte un examen. La última vez hasta soñé que tenías una enfermedad terminal, pero seguro es por el exceso de trabajo. De ahora en adelante, iremos a la empresa por turnos ,o tienes que hacerlo siempre tú, yo también puedo encargarme del trabajo."
Alan tenía una expresión de auténtico terror. Como si recordara aquel sueño, sacudió la cabeza con fuerza. "¡Elián no podría tener una enfermedad así! ¡Definitivamente es mi sueño el que está mal! ¿Cómo pude soñar algo así? ¡Debo estar loco!
Hermano, mira, como siempre te niegas a seguir el tratamiento, ya hasta me has causado un trauma." Mientras comía, Alan continuó: "Pase lo que pase hoy, olvídate de la empresa. Apaga tu celular y si necesitan algo, que me llamen directamente a mí."
Elián lo miró y no pudo evitar suspirar levemente. "De verdad, estoy bien. Además, ¿tú no eras el que no quería hacerse cargo de la empresa?"
"No quiero, pero si se trata de ti, es diferente. Tú eres lo más importante para mí, no puedo perderte." Alan le sonrió a Elián. "No te preocupes. Aunque no me guste lidiar con esto, soy perfectamente capaz de hacerlo. No me subestimes."
Elián asintió. "Está bien. De todas formas, tarde o temprano tendrás que aprender a manejarlo. Yo puedo ayudarte por un tiempo, pero no podré hacerlo toda la vida."
Alan no recibió bien esas palabras, lo miró con descontento y protestó: "¿Por qué no podrías ayudarme toda la vida? ¡Me lo prometiste! Dijiste que siempre estarías para mí. Yo te necesito, así que no busques excusas para marcharte. Además, tú mismo lo dijiste: aunque me salvaste en aquel entonces, tú también estabas al borde de la muerte. Sin mí, habrías muerto. Así que nos salvamos mutuamente, por eso, estamos unidos para siempre. ¡No intentes huir! Si lo haces, no me va a gustar."
Elián le dedicó una sonrisa llena de ternura.

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