Regina y Demian fueron a desayunar al Restaurante Joya Rara. Camilo también los acompañó, aunque no comió mucho, fue él quien se encargó de pagar la cuenta.
Cuando llegó el momento de pagar, se dio cuenta de lo caro que era el lugar. Sin embargo, al recordar que Regina le regalaría un automóvil tan costoso, se sintió un poco más equilibrado, estaba contribuyendo un poco, pero recibiría mucho más a cambio. Al fin y al cabo, saldría ganando.
Si él la trataba mejor, ella sin duda le correspondería de la misma manera, por lo que seguramente le regalaría más cosas valiosas. Además, Regi tenía tanto dinero que, al saber que él lo necesitaba, seguramente le daría mucho dinero.
Camilo cada vez se encariñaba más con su hermana, ya que estaba convencido de que en el futuro, su hermana le daría mucho, después de todo, su cuñado era el hombre más rico de Clarosol, y solo con dejar escapar un poco, caería una gran cantidad de dinero.
Después de que Demian se fue a la empresa, Regina se dirigió al Grupo Jiménez y tan pronto como llegó a la oficina, Francisco comenzó a informarle rápidamente sobre algunas tareas. La capacidad de trabajo de Francisco era realmente impresionante; manejaba muchas cosas de la empresa de manera ordenada.
Aunque ella estaba presente en la compañía, con Francisco a cargo, no tenía muchas cosas que atender personalmente. Por eso, a menudo se dedicaba a investigar el tratamiento para Elián, y es que su situación era realmente complicada; había analizado varias opciones, pero los resultados no eran muy prometedores, ni siquiera podía prolongar mucho su vida.
Pensar en esto le causaba cierta frustración, a pesar de ser una doctora excepcional, cuando las personas cercanas a ella enfrentaban problemas de salud, a veces se encontraba sin poder hacer nada.
Boris, Camilo y Feliciano solían pasar por la oficina de Regina de vez en cuando; a veces para hablar de trabajo, otras para llevarle diferentes comidas. En general, parecían querer agradarle. No obstante, Regina no solía comer lo que le daban, generalmente lo dejaba a un lado o lo compartía con otros compañeros de la empresa.
Aitana no estaba al tanto de esa situación, estando en el baño de la oficina fue cuando se enteró. Mientras estaba allí, escuchó a varias empleadas murmurar.
"¡La señorita Regina es realmente hermosa y de buen corazón, me encanta!"
"¡No solo es hermosa y de buen corazón, también es muy capaz! ¿No creen que la empresa está mejorando cada vez más?"

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