Pablo, de pie a un lado, terminó por entender lo que pasaba.
Ese tal Araña no parecía una persona común. Más bien, daba la impresión de que dentro de él convivían dos personalidades completamente distintas.
Cada vez que cambiaba de actitud, era como si se transformara en alguien distinto.
El Araña de hace un momento se veía oscuro y aterrador, pero ahora, el que tenía enfrente parecía mucho más amable, hasta simpático, mucho más fácil de tratar.
Aunque seguía siendo la misma cara, la diferencia entre uno y otro era tan marcada que resultaba difícil de describir.
Después de un rato de silencio, Pablo se atrevió a preguntar en voz baja:
—Entonces, ¿él tiene doble personalidad?
Regina asintió con la cabeza.
—Tiene varias personalidades. Emiliano es su segunda personalidad y, la verdad, es bastante peligrosa.
—¿Hay más? —insistió Pablo.
—Sí, tiene otras personalidades. Cada una es diferente. Yo intenté tratarlo con medicina tradicional, pero no fue del todo efectivo. Solo logré que estuvieran inactivas por un tiempo, pero al final volvieron a aparecer.
—El caso de Araña es especial, por eso no se ha podido curar.
—Así es —intervino Araña, asintiendo también. Su mirada se posó en Regina, y en su rostro apareció una leve sonrisa—. Perdón por causarte tantos problemas.
Regina negó con la cabeza.
—No es tu culpa, no tienes que cargar con eso. Además, todo esto fue un accidente. Lo importante es que regresaste, pero me parece que tu situación está peor que antes. ¿Emiliano está más fuerte ahora, verdad?
—Sí, cada vez se hace más fuerte. Las demás personalidades casi no salen, pero él aparece seguido.
—Cuando él toma el control, casi nunca recuerdo lo que pasó.
—Así que, cada vez que él aparece y hace algo, siempre tengo que preguntar a quienes están conmigo para saber qué fue lo que hizo.
Araña se frotó la frente, como si el dolor lo agobiara.
—Yo sé que debería poder controlarme, pero no puedo.
—¿Hay algo que lo haga aparecer? —le preguntó Regina, analizando su expresión.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Ángel Guardián a Mi Lado