Rafael no se imaginaba que fueran a tener un bebé tan pronto.
—Vanessa, gracias.
Rafael la abrazó con tanta fuerza que a Vanessa casi le faltaba el aire. Pero al verlo tan feliz, ella también se alegró.
—Rafa, me estás apretando demasiado.
Al darse cuenta, Rafael la soltó deprisa y se puso de pie. Luego se sentó a su lado, temeroso de volver a tocarla.
—De ahora en adelante tienes que cuidarte muy bien. Dicen que durante el embarazo hay que guardar mucho reposo. Mejor contrato a un nutriólogo para que se encargue de tu alimentación.
A Rafael se le humedecieron los ojos; había dejado atrás su habitual reserva y desbordaba felicidad. Vanessa no sabía si reír o llorar:
—Rafa, estás demasiado tenso. El doctor me dijo que el bebé viene muy sano; basta con que no hagas esfuerzos bruscos.
—Entonces lo contratamos ya; de todas formas, íbamos a necesitarlo.
De pronto, Rafael cayó en la cuenta:
—¿Conque por eso vomitabas? ¿Era por el embarazo?
—Sí.
Vanessa sacó de debajo de la almohada los resultados de la ecografía y se los entregó.
—Tengo cuatro semanas de embarazo, Rafael. Felicidades, vamos a ser papás.
Rafael tomó el papel y lo revisó varias veces con detenimiento.
—Gracias, te amo.
Conmovido, Rafael apretó la mano de Vanessa y dijo aliviado:
—Qué bueno que falta menos de un mes para la boda; no afectará cómo te quede el vestido de novia.
—Te prometo que te haré la mujer más feliz del mundo.
Vanessa le acarició la mejilla y bromeó:

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....