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El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael) romance Capítulo 1301

Ximena llegó molesta al privado de Sergio y, al ver la mesa llena de botellas, se le detuvo el corazón.

—¡Sergio!

Al escucharla, Sergio se detuvo, se inclinó un poco hacia adelante y su cara quedó a la luz. Tenía facciones marcadas y los ojos enrojecidos, pero se veía muy lúcido y distante.

—¿Qué haces aquí?

Ximena se le acercó, le quitó la copa y se le notaba el enojo.

—Si no estuviera aquí, no te habría visto beber así. Tú antes nunca bebías así. Eras muy buena persona, amable y mesurado. ¿Cómo terminaste así?

¿Se estaba emborrachando por una mujer?

¡Y para acabarla por una modelo cualquiera!

Ximena tenía una cara dulce y encantadora, pero una mirada filosa. Tenía la altivez escrita en la cara. Sergio levantó un poco el mentón.

—¿Me estás regañando?

Su mirada era tan tranquila como su tono. Pero bastó que la mirara una sola vez para intimidar un poco a Ximena. Se contuvo enseguida.

—Solo me preocupo por ti. ¿Qué te pasa? ¿Por qué bebes tanto?

Se sentó junto a él y se le abrazó del brazo con cariño, preocupada. Sergio, serio, alzó la mirada hacia Andrea, y su mirada se volvió todavía más seria.

—¿Y tú qué haces aquí?

Andrea percibió el rechazo y se le tensó la cara.

—Esta noche vinimos a hacer juntas la cuenta regresiva de Año Nuevo, y hay unas amigas por allá. Ximena te vio aquí y vino porque le preocupaba que bebieras demasiado.

Sergio rio con desprecio y dejó de mirarla. Andrea puso cara de dolida. Ximena notó la distancia entre ellos y supuso que seguro era por culpa de Bianca. Furiosa, le dijo:

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