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El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael) romance Capítulo 1306

—No voy a regresar.

Dicho eso, se fue a paso rápido. Al ver que se iba con tanta prisa, sin tomarlo en cuenta para nada, el padre de Sergio se puso fuera de sí.

—¡Este mocoso cada vez me toma menos en serio!

—Papá, Sergio siempre ha sido prudente, pero también terco. No te desesperes, ve con calma.

Homero contuvo lo que de verdad sentía y añadió con serenidad:

—Quizá tiene algo importante que hacer y por eso se fue con tanta prisa.

El padre de Sergio resopló con desprecio.

—¡Para mí que lo llamó esa mujer! ¡En toda la familia Villalobos nunca hubo nadie que se dejara llevar así por los sentimientos! ¡Y él, varias veces, por una mujer, le ha contestado a su abuela, y ahora ni siquiera le importa lo que yo le digo!

Por un instante, la mirada de Homero se volvió seria, pero enseguida él volvió a la normalidad. Subió a la terraza del segundo piso. Uno de sus subordinados se le acercó y le informó algo en voz baja. Homero no disimuló la burla.

—Parece que mi padre no se equivocó. De verdad fue por una mujer.

***

Vanessa y Rafael habían regresado juntos a la residencia de los Cisneros. Acababan de almorzar con Antonio y jugaban una partida en la sala principal.

A mitad de la partida, parecía que Antonio llevaba ventaja. En realidad, Rafael, con las blancas, dominaba el tablero desde hacía rato. Si quería ganar, ganaba; si quería empatar, empataba. Antonio asintió y lo elogió:

—Muchacho, cada vez juegas mejor.

Bien dicen: de tal palo tal astilla, pero mejor. Y era cierto. Rafael respondió con modestia:

—Es porque tú me enseñaste bien desde chico. Si aprendí, el mérito es tuyo.

Vanessa salió de la cocina con el postre.

—Abuelo, prueba la ensalada de bombones.

Lo primero que hizo fue darle un plato a Antonio.

—Muy bien.

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