Capítulo 253 Vanessa quiso irse, pero los pies no le respondían.
Adentro, la otra seguía presionando sin tregua.
—Me doy cuenta de que todavía te importo mucho.
Anoche tenías cosas que hacer y aun así viniste corriendo a verme. Es obvio que te preocupas por mí...
La voz de Camila sonaba suave y seductora.
—Rafa, divórciate de ella. Quiero casarme contigo.
Vanessa apretó los puños con todas sus fuerzas.
Aunque mantenía la espalda erguida, sentía como si un peso descomunal le cayera encima, doblándola.
"Así que fue por eso que llegó tarde y salió temprano... fue a ver a Camila", pensó.
Se ponía tan nervioso y atento con Camila... de verdad debía estar perdidamente enamorado de ella, ¿no?
Pero algo dentro de Vanessa se resistía a aceptarlo, y se quedó parada frente a la puerta sin poder irse.
Un instante después, llegó de nuevo la voz magnética de Rafael.
—¿Eso es lo que quieres que haga?
—Sí. Te amo y no soporto verte con otra mujer. — La voz de Camila no ocultaba su tono imperioso—.
Quiero que te divorcies de ella.
—Está bien.
La voz indiferente de Rafael no mostró la menor duda.
—¿En serio?
Camila se exaltó.
—Entonces esperaré a que te divorcies y nos casamos.
*** Al escuchar esa frase, Vanessa sintió que todo a su alrededor daba vueltas y la vista se le nubló.
El golpe fue devastador; cualquier otra cosa que dijeran adentro ya no le entraba.
De pronto comprendió que todo lo que Rafael le había dicho antes no fue más que un engaño.
Que su persona especial no era Camila... no fueron más que palabras vacías para salir del paso.
En ese momento, sintió como si le partieran el pecho en dos, era un dolor que ya no podía soportar.
Y mucho menos quería quedarse ahí haciendo el ridículo, escuchando con sus propios oídos cómo él la desechaba por otra mujer.

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