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El Arquitecto De Mi Refugio romance Capítulo 360

Pero no era tan despiadado como decían por ahí, como si fuera el mismísimo demonio.

Vanessa no se olvidó. Sin levantar la cabeza y con una calma inusual, dijo:

—Tengo tiempo cualquier día; avísame por teléfono cuando sea.

Rafael la miró con incertidumbre.

—¿Qué te pasa? Hoy te noto un poco apagada.

Vanessa alzó la mirada al escucharlo y sus ojos se encontraron con los de él. Sonrió con calma.

—¿Cómo crees? Mientras el señor Cisneros no haga algo que me falle, no debería haber nada que me ponga mal.

Recordó lo sucedido diez años atrás y estuvo a punto de preguntarle.

Ricardo entró, impecable de pies a cabeza.

—Señor Cisneros. Señora.

Se quedó de pie a un lado con actitud respetuosa, sosteniendo un sobre de papel manila con documentos.

Rafael le echó un vistazo y asintió. Vanessa le dedicó una sonrisa discreta y un asentimiento.

Cuando terminaron de desayunar, Vanessa acompañó a Rafael hasta la puerta. Al notar que la corbata le quedaba un poco torcida, levantó la mano y se la acomodó. Sus movimientos eran suaves y delicados; con esa expresión dulce y esos ojos serenos se veía encantadora, y su piel era tan tersa y clara que deslumbraba.

Rafael la observó desde su posición y, tras un momento, le dedicó media sonrisa.

—Mi esposa me trata cada vez mejor.

Vanessa alzó la mirada hacia él. Por más que lo observaba, no podía creer que fuera capaz de tener una relación con Camila.

Aunque el día anterior se sintió incómoda, al final confiaba en él y prefirió no indagar más. Sin embargo, había otra cosa que sí necesitaba preguntar:

—Rafael, ¿te acuerdas de cuando casi me ahogo hace diez años?

Él levantó una ceja.

—Sí.

Vanessa abrió los ojos de par en par y lo apremió:

—¿Y sabes quién me rescató?

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