Rafael dejó escapar una risa y la miró con seriedad.
—Cuando dijiste que tenías un compromiso y no vendrías, sí me dio miedo que te pasara algo. Por eso rastreé tu ubicación y me apuré a buscarte.
Vanessa le creyó esa explicación. Se recostó en el respaldo y lo miró fijamente.
—¿Y qué más?
Le estaba preguntando por lo de Yolanda. Por la conversación de ambos, parecía que Rafael sabía algo. Entre madre e hijo había tensiones ocultas, algo que no era normal.
—Sé que ahora estás investigando algo. En realidad, yo también lo estoy investigando —admitió Rafael por iniciativa propia, lo cual sorprendió a Vanessa.
Si hubiera sido cualquier otro, no le habría creído. Pero se trataba de Rafael. Ese Rafael que con ella, hasta ahora, solo había hecho cosas para ayudarla. Si no fuera por la cancelación repentina de la fiesta de presentación, Vanessa no le encontraría ningún defecto.
Apartó esos pensamientos y lo miró con curiosidad.
—¿Siempre te gusta hablar así, diciendo una parte y guardándote la otra? ¿O me estás tendiendo una trampa?
A Rafael le brilló una chispa de sorpresa en los ojos: la notaba cada vez más prudente.
Eso era bueno.
Pero bajó la mirada y, sin saber por qué, se sintió incómodo. Que fuera prudente con los demás estaba bien, pero ¿con él también desconfiaba tanto? Aun así, por mucho rencor que sintiera, cooperó y le contó a Vanessa todo lo de su investigación con claridad y sin guardarse nada.
Cuando terminó, con su voz grave, le advirtió:
—Hace un rato fuiste muy impulsiva. Si ella te hubiera visto siguiéndola, habría sido casi imposible averiguar algo más.
Vanessa, en efecto, se había apresurado un poco. Pero sabría actuar con cuidado y no iba a llegar al extremo de plantarse frente a Yolanda para confrontarla.
—¿Cuándo notaste que algo estaba mal y empezaste a investigar?
Vanessa sí tenía algo que preguntarle, aunque, por la conversación que él tuvo con Yolanda en el club, básicamente ya lo había confirmado. Pero aun así quería escucharlo de su boca, así que preguntó:
—Toda esa información sobre Camila en internet, ¿es obra tuya?
A Rafael se le detuvo un instante la mano con la que le servía la comida. Después de dejarle la comida en su plato, asintió con un sonido sereno, sin darle peso.
—Fui yo. Ella se buscó su propio fin; yo solo se la facilité.
Aunque Vanessa ya lo había sospechado, igual se llevó un susto.
¿Camila de verdad había estado con su propio tío y hasta había quedado embarazada de él?
De pronto, Vanessa ató cabos y volvió a preguntarle a Rafael con asombro:
—Entonces, esa vez que ella se interpuso para protegerte y por eso perdió al bebé, ¿como no quería que se supiera que el bebé era de su propio tío, te usó a ti de escudo y dijo que el bebé era tuyo?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Cómo se obtienen bonos?...
Es la única manera de desbloquear más capítulos, no hay forma para ver videos promocionales o algo así?...
Suban más de Bianca y Sergio esa historia está más interesante ahora...
Porque tengo que pagar si dice "completamente gratis" antes de ingresar a la página????...
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....