Capítulo 503
Se enderezó en el asiento y, con el celular en la mano, esperó en silencio unos instantes. Se le notaba un rastro de esperanza en la mirada.
Sin embargo, ella dejó de escribir, y durante un buen rato no llegó ningún mensaje. Rafael frunció aún más el ceño.
-¿Hay mala señal aquí?
Rafael miró a los otros tres, confundido. Los tres, casi al unísono, revisaron sus celulares.
Uno tras otro empezaron a sonar notificaciones de mensajes.
-Para nada, la señal está perfecta -dijo Leonardo-. Mi abuela me acaba de escribir, quiere que vaya a visitarla.
-Aquí también tengo señal -dijo Sergio con voz suave.
Verónica, mientras respondía un mensaje, comentó:
-Me llegó uno de Vane. La invité a tomar algo, pero me dijo que no, que tenía cosas que hacer y no podía venir.
La expresión de Rafael se volvió seria. ¿O sea que sí le contestó a Verónica, pero a él no? ¿Entonces qué le quiso decir hace un momento?
¿Fue su imaginación? Rafael dejó el celular sobre el sofá y siguió bebiendo. Leonardo terminó su copa, la dejó sobre la mesa y se burló de Sergio.
-A todo esto, esta noche tú deberías haberte quedado en el hospital con Bianca. De todos modos, ella está interesada en ti. Así Vanessa habría salido a tomar una copa con nosotros y cierta persona no estaría con esa cara de marido despechado.
Sergio le lanzó una mirada de reojo, sin inmutarse.
-Soy un profesional. Vendo mi arte, no mi cuerpo.
Verónica se rio.
-Más bien deberías reconocer que tu orientación es un misterio. En todos estos años, ni a Rafael ni a ti se les ha conocido pareja.
Sergio cruzó la pierna y se sentó muy derecho.
Su aire culto y sereno lo hacía parecer un hombre de modales refinados.
-El amor desgasta la mente y el corazón. Si no necesito involucrarme, no lo haré. Prefiero dedicarme a la investigación.
-Gracias. Otro día te invito a cenar.
Se levantó y se fue. Entonces, Verónica y Leonardo regresaron juntos. Al no verlo, preguntaron con curiosidad adónde se había ido.
Sergio respondió como si nada.
-Se fue.
Los dos se quedaron callados. La reunión se disolvió rápido. Sergio apenas bebió unos sorbos; el que más tomó fue Leonardo.
Después de acompañarlos a sus autos, Sergio pidió un chofer privado. De camino a casa, sonó
una notificación en su celular.
Desbloqueó el celular y miró. Otra solicitud de contacto. Casi todos los días le llegaba una, siempre con un mensaje distinto.
"Doctor Villalobos, la luna esta noche está preciosa. Saqué una foto muy linda y la publiqué, pero nadie le ha dado me gusta. ¿Me regala uno?" Como era de esperarse, quien mandaba la solicitud era Bianca. Llevaba una semana así, sin darse por vencida.
Sergio iba a cerrar la aplicación, pero, sin saber por qué, terminó entrando al perfil de Bianca y abrió la primera publicación.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Cómo se obtienen bonos?...
Es la única manera de desbloquear más capítulos, no hay forma para ver videos promocionales o algo así?...
Suban más de Bianca y Sergio esa historia está más interesante ahora...
Porque tengo que pagar si dice "completamente gratis" antes de ingresar a la página????...
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....