Capítulo 512
Vanessa alcanzó a ver el nombre en la pantalla:
Bernardo León. La sorprendió. ¿Qué quería Bernardo de Rodrigo?
Mientras ella seguía intrigada, Rodrigo ya había contestado la llamada. Después de que Bernardo dijo algo al otro lado, Rodrigo sonrió.
-¿Quieres que coopere contigo para ir contra Vanessa?
-¿Tú crees que necesito cooperar contigo?
Del otro lado hubo un momento de desconcierto; Bernardo no esperaba que él fuera tan directo. Pero Bernardo no se rindió:
-Antes, el Grupo León y el Corporativo Zarza ya colaboraron. Creo que si el Grupo León queda en mis manos, nuestras empresas podrían seguir cooperando en el futuro. Cuando llegue el momento, si el señor Zárate quiere abrir mercado en Cartaluz, contar con el respaldo del Grupo León sería como ponerle la cereza al pastel.
En el privado reinaba el silencio. Vanessa escuchó con claridad cada palabra de Bernardo y
se quedó helada. Era una ambición desmedida.
Bernardo era un peligro para el Grupo León.
Rodrigo observaba cada gesto mínimo del rostro de Vanessa, pero ella mantenía la cara serena, sin dejar traslucir la menor emoción. Cada vez se mostraba más entera, capaz hasta de ocultar sus sentimientos.
-La oferta es tentadora. Está bien, lo pensaré.
Rodrigo arqueó las cejas y enseguida colgó.
-Señorita León, parece que no soy el único que va contra el Grupo León. —Rodrigo la miró con cinismo y tenía un aire sombrío y misterioso.
Vanessa tenía claro que Rodrigo, aunque era un hombre de métodos despiadados, incluso viles, siempre había sido arrogante. De hecho, no le daba ninguna importancia a alguien como Bernardo. Se encogió de hombros y estiró la mano para recuperar su celular.
-No importa, señor Zárate, piénselo con calma.
Antes, los que me rodeaban decían que yo tenía mal genio, un carácter explosivo... Pero si en un
-¿Y si no me dejo amenazar? ¿Qué harías?
Rodrigo bajó la mirada hacia Vanessa, con los labios apretados y apenas curvados.
Visto desde lejos, la figura alta de Rodrigo parecía abrazar a Vanessa, y su expresión recordaba a una bestia domesticada. La escena resultaba muy ambigua. Vanessa no pudo disimular la incomodidad. Dijo una última frase y se fue con Daniel.
-Señor Zárate, no se apure por darme una respuesta. Piénselo bien.
Cuando sus siluetas se perdieron de vista, Rodrigo apartó la mirada y la dirigió hacia un privado al otro lado del pequeño patio, enfrente.
Su mirada era afilada y penetrante, como si se cruzara con la de quien estaba dentro de ese reservado.
Y dentro del privado, una mano alargada de nudillos marcados apretaba un vaso con tal
fuerza que cada articulación se ponía blanca, mientras unos ojos negros ardían con ira.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Cómo se obtienen bonos?...
Es la única manera de desbloquear más capítulos, no hay forma para ver videos promocionales o algo así?...
Suban más de Bianca y Sergio esa historia está más interesante ahora...
Porque tengo que pagar si dice "completamente gratis" antes de ingresar a la página????...
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....