Capítulo 520
-Abuelo, abuelo... despierta, por favor...
Las lágrimas le nublaban la vista a Vanessa. Con los brazos rodeaba los hombros de su abuelo y lo sacudía con suavidad, derrumbada, con el corazón despedazado.
No se atrevía siquiera a pensar en lo de la muerte de su madre. Temía no aguantarlo, perder la concentración un segundo y, junto con eso, perder hasta la empresa.
Por eso apretaba los dientes y resistía, obligándose a no recordar la imagen de su madre atrapada en el auto, consumida por las llamas.
Pero cada vez que soñaba, soñaba con aquella escena de hace diez años. La noche teñida de rojo por el fuego, el humo espeso que subía sin parar.
Su madre fue devorada por las llamas, se debatió en agonía dentro del auto y al final quedó reducida a un cuerpo carbonizado frente a ella y a su padre.
Vanessa se apretaba el pecho, partida de dolor.
Apenas podía respirar; las lágrimas le brotaban con más fuerza y casi se quedaba sin voz de tanto llorar.
Rafael escuchó el ruido desde la puerta y entró.
Al ver a Vanessa derrumbada sobre Roberto, llorando de manera desgarradora, sintió una punzada de dolor.
-Vanessa...
Rafael se acercó y la tomó por los hombros para levantarla, pero ella lo apartó con fuerza y le gritó con la voz ronca:
-¡No me toques!
Vanessa volvió a abrazar a su abuelo, atravesada por una angustia atroz. Lo miraba con el rostro bañado en lágrimas y, con la voz quebrada, le preguntaba una y otra vez:
-¿Me porté mal? ¿Por eso ya no me quieres, abuelo?
-¿O te enteraste de que maté a mi mamá y por eso me están castigando...?
Vanessa lloraba a sacudidas, sin nada del sosiego y la contención de siempre. Su llanto era lastimero, desamparado.
-Fui yo, yo maté a mamá, y también acabé con el abuelo... Todo es mi culpa, todo es culpa mía, pero pueden castigarme como quieran, ¿por qué tienen que dejarme? Abuelo... solo te tengo a ti, no me abandones. ¿Por qué también me abandonas, por qué?
Pero su rostro era el de hace diez años. El de una niña de apenas doce años, con el cuerpo pequeño encogido. No supo cuánto tiempo pasó.
De pronto, una figura blanca apareció entre la oscuridad y la llamó por su nombre con una voz dulce.
-Vane...
La llamó varias veces, hasta que la pequeña Vanessa, encogida en el rincón, dio un respingo y al fin levantó la cabeza.
La figura blanca se acercó y se agachó frente a ella. Entonces pudo verla con claridad. Aquella cara tan conocida, hermosa y dulce era la de su madre, a quien tanto había extrañado.
-Mamá, ¿en serio eres tú?
La pequeña Vanessa gritó con la voz entrecortada y se lanzó a sus brazos, deshecha en llanto.
-Perdóname, mamá, fui yo quien te mató.
Seguro me odias mucho. Me detestas, ¿no? Pero, mamá, no me abandones, te extraño tanto, en serio... llévame contigo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Cómo se obtienen bonos?...
Es la única manera de desbloquear más capítulos, no hay forma para ver videos promocionales o algo así?...
Suban más de Bianca y Sergio esa historia está más interesante ahora...
Porque tengo que pagar si dice "completamente gratis" antes de ingresar a la página????...
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....