Capítulo 519
Al pensar que el abuelo podría despertar, Vanessa se sintió emocionada y nerviosa al mismo tiempo, y llegó al hospital lo más rápido que pudo.
Entonces vio a Rafael y al profesor Ulloa conversando frente a la puerta de la habitación, y corrió hacia ellos con prisa.
-¿El abuelo despertó?
Vanessa los miraba con esperanza, y el corazón le latía con fuerza. Desde que su abuelo se había puesto mal, no había dejado de sentir miedo y culpa, y en cada momento rogaba que estuviera a salvo y que despertara pronto. Incluso ahora, temblaba sin poder controlarse.
Rafael vio esa expectativa en sus ojos y frunció ligeramente el ceño.
-Vanessa, primero escúchame...
Aunque Rafael todavía no había terminado de hablar, a Vanessa le bastó ver esa expresión para quedarse helada.
-¿Qué pasa? Si es algo malo, no me lo digas;
entro a verlo yo misma.
Vanessa intentó apartar a Rafael para entrar, pero de pronto él la sujetó con fuerza del brazo, la atrajo hacia sí y la abrazó.
Sintió que el mundo se le venía abajo y, en los brazos de Rafael, empezó a forcejear desesperada, cada vez más alterada.
-Suéltame, quiero entrar...
-Rafael, ¿no dijiste que el abuelo había despertado? Déjame entrar.
Vanessa empujaba y arañaba con más fuerza que nunca. Rafael le sujetó con firmeza la nuca, la apretó contra su pecho y sintió un ardor punzante en el cuello. Las uñas finas de Vanessa le habían rasguñado la piel, y empezó a oler a sangre.
Vanessa siguió forcejeando con todas sus fuerzas un buen rato, hasta que por fin se cansó, se dejó caer contra Rafael y respiró hondo, agotada.
-Rafael, me dijiste que el abuelo había despertado...
Vanessa levantó la cabeza para mirarlo, con los
-Vanessa...
Rafael no se tranquilizó y siguió con el ceño fruncido. Vanessa no le hizo caso, empujó la puerta, entró a la habitación y la cerró tras de sí.
Se acercó a la cama y miró al abuelo, que seguía inconsciente; sentía las piernas de plomo y llegó con dificultad hasta el borde de la cama.
Se quedó un rato parada a un lado, mirando al abuelo Roberto, y cuando abrió la boca ya solo le salieron sollozos.
-Abuelo...
Tenía la garganta seca, y una tristeza enorme la dejó sin aire. Desde que supo que la muerte de su mamá había sido culpa suya, todas las emociones que había estado conteniendo le explotaron.
Tenía los ojos enrojecidos y le ardían; las lágrimas le caían sin parar, y ya no aguantó más.
Se desplomó sobre el cuerpo del abuelo y rompió a llorar a gritos.
-Abuelo, despierta, por favor. Papá y mamá ya se fueron; ¿también tú me vas a abandonar? ¿No quieres despertar y verme? ¿Tan mala soy que todos dejan de quererme...?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Cómo se obtienen bonos?...
Es la única manera de desbloquear más capítulos, no hay forma para ver videos promocionales o algo así?...
Suban más de Bianca y Sergio esa historia está más interesante ahora...
Porque tengo que pagar si dice "completamente gratis" antes de ingresar a la página????...
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....