Capítulo 671
Vanessa seguía al teléfono. Édgar agitaba la copa de vino tinto y rio con arrogancia: —Solo tiene que cooperar con la investigación. ¿De qué te asustas?
No soportaba que una mocosa lo amenazara y, aunque al final cedió, todavía quería tenderle una trampa. Quería dejarle claro quién mandaba.
Vanessa respondió tajante: —Édgar, si vas a romper nuestro acuerdo, te dejo algo claro. Si lastimas a mi familia, yo tampoco te lo voy a poner fácil.
Furiosa, le lanzó la amenaza. Antes, Édgar no le habría creído; habría pensado que estaba diciendo estupideces. Pero ahora sí le creía.
—Mi gente ya se comunicó con el oficial Tovar. A Héctor se lo llevaron solo para tomarle otra declaración.
Édgar suspiró con desprecio.
—Esta vez voy a dejar las cosas en paz. Considérate con suerte, Vanessa. No pienso permitir que te conviertas en nuera de los Cisneros, y mucho menos en la esposa de Rafael.
Del otro lado sonó un clic y la llamada se cortó.
Apenas colgó, el oficial Tovar salió de la delegación y fue a buscarla.
—Señorita León, disculpe. Hoy hice venir al señor Navarro solo por un trámite de rutina. Aquí ya quedó todo en orden, así que ya puede llevárselo.
El oficial Tovar parecía un hombre honesto у bonachón, y siempre había gozado de buena fama.
Pero Vanessa había sufrido tantas traiciones que se volvió desconfiada y ya no quería fiarse de nadie tan fácilmente. Lo observó un buen rato, sonrió y soltó una indirecta: —Oficial, ojalá nunca pierda sus buenas intenciones y siga siendo un buen policía.
El oficial Tovar se quedó perplejo.
—Señorita León, ¿tiene algún malentendido conmigo?
Vanessa lo había llamado antes y nunca logró comunicarse, así que era difícil no sospechar que él la había evitado a propósito.
Fuera así o no, ya no importaba.
—Nada, solo fue algo que se me cruzó por la cabeza.

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