Un aroma familiar le llegó a la nariz. Bianca reaccionó por puro instinto e intentó apartarlo.
—Suéltame.
Sergio no tenía intenciones de hacerlo.
Pero Bianca estaba empeñada en zafarse y forcejeó con tanta insistencia que se puso roja, así que tuvo que hacerlo.
—¿Por qué tienes que rechazarme tanto?
La pregunta de Sergio hizo reír a Bianca. Alzó un poco la cara enrojecida y lo miró con sus ojos oscuros y fríos.
—¿Quién te crees que eres? Tú eres un médico y yo tu paciente. Esto es acoso, ¿no lo entiendes? Me das risa. Finges ser intachable, pero estás podrido por dentro.
Bianca no se guardó nada y descargó todo su resentimiento contra él.
¿Por qué tenía que ser ella quien sufriera por todo esto?
Sergio se puso serio y reprimió su molestia al verla con copas de más. Tragó saliva, apretó los labios en una línea tensa y desechó la idea de darle explicaciones.
—Nadie te está acosando. Se te pasaron las copas; te voy a llevar a casa.
—No quiero.
En cuanto él la rozó, Bianca le apartó la mano de un manotazo, como si se hubiera quemado.
Sin embargo, por más que se resistió, no pudo contra la fuerza de Sergio, quien la alzó en brazos y caminó a paso firme hacia el auto.
Luego la metió a la fuerza en el vehículo y se la llevó. Furiosa por su actitud tan autoritaria, Bianca no dejaba de golpearlo. Como iba al volante, él le sujetó ambas manos con facilidad.
—Tranquilízate. Estoy manejando y es peligroso.
A Bianca se le llenaron los ojos de lágrimas de odio.
—¿Con qué derecho? Sergio, ¿con qué derecho haces esto?
—Me buscas cuando quieres y me ignoras cuando se te da la gana. ¿Quién te crees que eres? ¿Te crees de oro para darte tanta importancia?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....