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El Contrato para Olvidarte romance Capítulo 167

El impacto fue una explosión de dolor helado.

No fue como sumergirse en agua fría. Fue como ser arrojado sobre un campo de cristales rotos. Miles de agujas de hielo se clavaron en cada centímetro de su piel simultáneamente, robándole el aliento con una violencia que le dejó los pulmones en llamas.

El shock fue tan absoluto que su cuerpo amenazó con paralizarse. Sus músculos, entrenados y fuertes, se contrajeron en un espasmo de pura rebelión contra el frío antinatural. La oscuridad debajo de la superficie era total, una negrura lechosa y desorientadora.

Por un instante, su instinto de autoconservación, el mismo que había gobernado cada decisión de su vida, le gritó que volviera a subir. Que buscara el aire, la seguridad del muelle, la supervivencia.

Pero entonces, una imagen se grabó a fuego en su mente, borrando todo lo demás. El rostro de Ava. Sus ojos, abiertos de par en par por la sorpresa, encontrándose con los suyos en esa última y terrible fracción de segundo antes de desaparecer.

La imagen lo ancló. Lo enfocó. La lógica, la estrategia, el miedo a su propia mortalidad, todo se desvaneció. Solo quedaba la misión.

Se obligó a abrir los ojos. El agua salada le quemó, pero no le importó. Vio un remolino de burbujas y la oscuridad turbia del océano por la noche. No había luz. No había dirección.

Abrió la boca en un grito silencioso y desesperado. El sonido fue absorbido por el agua.

Gritó su nombre en la oscuridad acuosa.

Un torrente de burbujas de aire se escapó de sus pulmones, su única y patética respuesta. Subieron hacia la superficie invisible, pequeños globos de aliento perdido en la inmensidad de la noche.

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