Dándole vueltas al asunto, solo podía ser la familia Correa que ella conocía.
¿Acaso Verónica estaba esperando un hijo de Nico?
Nico tenía una vida muy disipada, pero era joven. ¿Cómo iba a querer un hijo ahora?
A menos que... Nico no supiera nada de este bebé.
Nico parecía un playboy despreocupado, pero en el fondo era implacable.
Alexis le había contado que una vez unas mujeres trataron de estafar a Nico con un plan elaborado. Él usó medios muy oscuros para casi acabar con ellas y sus cómplices.
Si Nico se enteraba de que alguien se había embarazado a escondidas para chantajearlo, el desenlace...
Bianca respiró hondo.
¿Debería advertirle a Verónica?
No, no era ninguna santa.
Además, si le decía algo, ¿Verónica le haría caso?
Seguro que no. Probablemente pensaría que Bianca le tenía envidia y quería arruinarle la vida.
***
A la mañana siguiente, Bianca llevó el coche al taller y se fue en taxi a la oficina.
Al llegar abajo, recibió una llamada de mensajería.
—Tengo un sobre con una carta de aceptación, ¿puede bajar a firmar?
Los resultados del posgrado ya estaban: tanto Bianca como Ximena habían sido admitidas.
Mirando la carta de aceptación, Bianca sintió una oleada de alegría.
Subió al elevador y se encontró con Mariano y su hermana.
—Bianca, ¿qué traes ahí? —Adriana tenía vista de águila.
Bianca sonrió.
—Mi carta de aceptación.
—¡Guau! ¡Felicidades! Esta noche te invito a cenar para celebrar —dijo Adriana abrazándola.
Bianca no quería que ella pagara.
—Yo invito, tú elige el lugar.
—¿Les molesta si me uno? —preguntó el hombre que había estado en silencio en la esquina, con una risa suave.
Bianca se giró y se encontró con esos ojos cálidos. Pestañeó nerviosa.



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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Día que lo Dejé, Firmé con su Mayor Rival
Me han quitado ya mas 15 desbloqueo los capítulos me da error y no se abren que esta pasando...