¿Qué asunto podía tener su tío con ella para tardar tanto?
«Ay, tío, ponte las pilas. La felicidad de tu sobrino depende de esta noche, no me vayas a arruinar el plan».
Mariano no aguantó más y lo llamó.
—¿Bueno? Tío, ¿qué haces?
Preguntó con intención oculta, queriendo decir: «Si no estás ocupado, suelta a mi mujer».
El profesor Nicolás soltó una risita.
—Pareces adivino, chamaco, seguro ya sabes que tu tía hizo carnitas hoy. Si quieres, vente, acaban de salir, están bien calientes.
La sonrisa se congeló en el rostro de Mariano. Su tono se volvió serio al instante.
—¿Estás en tu casa? ¿No estás en la escuela?
—Hoy no tengo clases, ¿a qué iba a ir a la escuela? —respondió el profesor Nicolás.
Si era así, entonces...
¿Por qué Bianca le había dicho que el profesor la estaba buscando?
Si su tío no la había llamado, y considerando que de la escuela a su casa en bicicleta no se hacía tanto tiempo, ¿por qué llevaba una hora desaparecida?
El párpado le empezó a temblar violentamente.
Tras colgar a toda prisa, Mariano marcó el número de Bianca. Al principio nadie contestó; pensó que quizás iba en la bici y no lo escuchaba.
Pero pasaron unos minutos, volvió a marcar y seguía sin responder.
Mariano entró en pánico.
Apretó el celular y, sin dudarlo, dio la vuelta en 'U' para dirigirse a la escuela.
En el camino no vio rastro de Bianca.
«Tal vez ya llegó a casa».
Respiró hondo, dio la vuelta de nuevo hacia el fraccionamiento, corrió a la puerta de Bianca y tocó el timbre.
Selena abrió la puerta.
—Señora, ¿Bianca ya llegó? —preguntó Mariano jadeando.
Selena se quedó pasmada y negó con la cabeza.
—No. Le marqué hace diez minutos y no me contestó.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Día que lo Dejé, Firmé con su Mayor Rival
Me han quitado ya mas 15 desbloqueo los capítulos me da error y no se abren que esta pasando...