Sofía estaba sorprendida en serio. Muchas veces quería darle una cachetada a Sebastián por lo que decía, pero luego él hacía algo que la hacía sentirse bien y reconfortada.
Sofía comía felizmente su espagueti.
Sebastián se lo sirvió porque quería, no para que otros lo vieran. Sin embargo, con Alejandro allí, decidió comentar:
—Señor Montoya, seguro que no serías capaz de hacer esto, ¿verdad? Siempre has vivido como un príncipe, jaja.
Sofía le dio un golpe en el brazo.
—¿Qué dices?
—Solo estoy charlando con el señor Montoya, ¿qué pasa? —dijo Sebastián, mirándola—. Sofía, no tienes que estar tan pendiente de mí, come tranquila.
Alejandro no dijo nada, pero, de repente, se paró, trajo dos botellas y le sirvió un cóctel sin alcohol a Sofía.
—Toma.
Lo hizo con tanta destreza que parecía que lo había practicado millones de veces.
Sofía ya había probado el espagueti que Alejandro le había servido, así que, tranquila, tomó un vaso y bebió.
Sebastián observó la escena, sorprendido. Aunque tenía una buena imaginación, nunca se le había ocurrido que Alejandro le hiciera un cóctel a su hermana.
¿O acaso Alejandro estaba fingiendo? ¿Quería ganarse el aprecio de Sofía?
Alejandro en serio tenía muchos trucos para ligar, ¡su astucia no tenía límites!
Viendo que Sofía ya había tomado dos sorbos, Sebastián se lo quitó y se tomó el resto del cóctel.
Sofía y Alejandro se quedaron en silencio.
Alejandro miró a Sebastián de reojo y sirvió más.
Sebastián pensó para sí: “si Alejandro sigue demostrando su cariño por Sofía frente a mí, me tomaría hasta cien de esos”.
No iba a quedarse esperando, él también quería darle algo de tomar a Sofía.
Alejandro seguía sirviendo y, justo cuando Sebastián estaba por preparar un cóctel, Alejandro puso un vaso frente a él.
—Toma —dijo Alejandro, mirándolo.
Sebastián, que estaba concentrado pensando en qué combinación hacer, se detuvo al instante.
Sorprendido, miró a Alejandro.
Alejandro mantenía una expresión tranquila, sin ninguna provocación en su mirada, simplemente le había servido de su cóctel... ¿Acaso estaba siendo amable y ya?
Sebastián quedó impactado por eso.
Alejandro no pudo evitar notar su mirada, y le preguntó:
—¿Qué me miras?
Sebastián pensó en Alejandro como su enemigo, ya había imaginado varias maneras de cómo podría derrotarlo.
—¿De qué te ríes? —preguntó Sebastián.
—Me río de lo extraño que eres —respondió Sofía—. ¿Qué pasa con que el señor Montoya te de algo de beber?
Sebastián se veía muy serio e irritado.
—¡Yo no se lo pedí! Si le gusta hacer eso, ¿qué tiene que ver conmigo?
—Entonces, no te lo tomes.
Sebastián se arrepintió, ¿por qué había aceptado? ¿Por qué no pensó antes de beberlo?
—Dile gracias al señor Montoya —dijo Sofía, esperando que Sebastián y Alejandro pudieran llevarse mejor.
Sebastián respondió:
—Eso es imposible...
—Entonces, por cortesía, sírvele un poco de tu cóctel.
—¡Sofía...! —dijo Sebastián, rojo de ira.
Alejandro lo interrumpió, tranquilo.
—No es necesario. Yo quiero que me veas como a un hermano.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Él Eligió a Otra, Yo Elegí a Su Hermano
Por favor otros medios de pago para poder conseguir monedas😫...
Muy hermosa pero hay mucha dificultad para leerla porque hay que tener monedas y sin ellas no hay acceso a los capítulos hay que tener otros métodos de desbloqueo gracias...
Please can you publish more than 6 chaps/day.. And today no chaps ???...
🥲...
Pague la aplicación y aún me faltan párrafos deberían prestar más atención en la traducción xq falta contenido no vuelvo a comprar en su aplicación...
Xq no ponen toda la novela de una sola vez me encanta y siempre tengo que esperar al otro día...
Me encanta la pasión la frialdad lo intenso ay no tiene de todo...
Es interesante...